Lo Que He Aprendido 
Escrito por luigi el Domingo, 30 de Septiembre del 2007 a las 10:42 pm Ir al Blog de luigi
Esto fue inicialmente una carta que empecé hace mucho para mi hijo Alek, pero ahora podría ser muy bien para todos mis hijos. Conociendo a Alek no creo que le importe compartir su carta con sus hermanos.
Más que una carta para ti es algo así como una lista de las cosas más importantes que he aprendido a través de la vida. Espero que algunas te sirvan y, aunque es necesario que cometas tus propios errores, espero que los que yo cometí y me sirvieron para aprender puedan servirte a ti para que entonces, pueda decir que valió la pena equivocarme tantas veces.
Aprendí que es mejor un “lo siento” de frente a la persona que ofendimos y que amamos, que un “perdón” frente al ataúd de quién ahora extrañaremos.
Aprendí que el pasado quedó en el ayer, el mañana es muy incierto y que el ahora es lo único que realmente tenemos.
Aprendí que lo importante no es vivir sin equivocarse, sino aprender de los errores y no cometer el mismo dos veces.
Aprendí que hacer el amor con verdadero amor y entrega, te acerca más a Dios que mil oraciones monótonas y sin emoción.
Aprendí a no decir siempre lo que pienso y a pensar siempre lo que digo. (Y esto lo aprendí de Jhonny Welch, el de la Marioneta)
Aprendí que mientras alguien nos recuerde, aún cuando ya no estemos, seguiremos viviendo. No existimos porque pensamos, sino porque alguien piensa en nosotros.
Aprendí que la paciencia es nuestra mejor aliada. Solo hay que esperar a que las cosas se pongan en el lugar que les corresponde, porque siempre lo hacen, tarde o temprano.
Aprendí que si alguien es para ti, lo será pase lo que pase. Y si no es para ti no lo será, hagas lo que hagas.
Aprendí que lo que tenemos es lo que nos hemos ganado. Que llegar a la cima implica disciplina, esfuerzo y ganas de llegar. Y que el genio no nace… se hace.
Aprendí que los hechos dicen más que todas la palabras.
Aprendí que cuando te aferras a un sueño con verdadera Fe y deseo, un día despertarás con el sueño hecho realidad.
Aprendí (desgraciadamente con muchos tropiezosos) que lo más grande y bello de la creación es la mujer, y que no debemos pasar la vida tratando de entenderlas, sino admirarlas, porque son la verdadera causa de la vida y la fuente del amor.
Y una de las mejores cosas que he aprendido no me la enseñó la vida sino tú: Aprendí que cuando un hombre tiene en sus brazos por primera vez a su hijo, comprende el verdadero significado del amor incondicional.
A mis hijos. (A todos)

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Esto fue inicialmente una carta que empecé hace mucho para mi hijo Alek, pero ahora podría ser muy bien para todos mis hijos. Conociendo a Alek no creo que le importe compartir su carta con sus hermanos.
Más que una carta para ti es algo así como una lista de las cosas más importantes que he aprendido a través de la vida. Espero que algunas te sirvan y, aunque es necesario que cometas tus propios errores, espero que los que yo cometí y me sirvieron para aprender puedan servirte a ti para que entonces, pueda decir que valió la pena equivocarme tantas veces.
Aprendí que es mejor un “lo siento” de frente a la persona que ofendimos y que amamos, que un “perdón” frente al ataúd de quién ahora extrañaremos.
Aprendí que el pasado quedó en el ayer, el mañana es muy incierto y que el ahora es lo único que realmente tenemos.
Aprendí que lo importante no es vivir sin equivocarse, sino aprender de los errores y no cometer el mismo dos veces.
Aprendí que hacer el amor con verdadero amor y entrega, te acerca más a Dios que mil oraciones monótonas y sin emoción.
Aprendí a no decir siempre lo que pienso y a pensar siempre lo que digo. (Y esto lo aprendí de Jhonny Welch, el de la Marioneta)
Aprendí que mientras alguien nos recuerde, aún cuando ya no estemos, seguiremos viviendo. No existimos porque pensamos, sino porque alguien piensa en nosotros.
Aprendí que la paciencia es nuestra mejor aliada. Solo hay que esperar a que las cosas se pongan en el lugar que les corresponde, porque siempre lo hacen, tarde o temprano.
Aprendí que si alguien es para ti, lo será pase lo que pase. Y si no es para ti no lo será, hagas lo que hagas.
Aprendí que lo que tenemos es lo que nos hemos ganado. Que llegar a la cima implica disciplina, esfuerzo y ganas de llegar. Y que el genio no nace… se hace.
Aprendí que los hechos dicen más que todas la palabras.
Aprendí que cuando te aferras a un sueño con verdadera Fe y deseo, un día despertarás con el sueño hecho realidad.
Aprendí (desgraciadamente con muchos tropiezosos) que lo más grande y bello de la creación es la mujer, y que no debemos pasar la vida tratando de entenderlas, sino admirarlas, porque son la verdadera causa de la vida y la fuente del amor.
Y una de las mejores cosas que he aprendido no me la enseñó la vida sino tú: Aprendí que cuando un hombre tiene en sus brazos por primera vez a su hijo, comprende el verdadero significado del amor incondicional.
A mis hijos. (A todos)

Categoria: Pensamientos, Superación Personal
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Comentario de Miriam 
Realizado el Domingo, 21 de Octubre del 2007 a las 1:40 am
Que bonito que utilices las equivocaciones para enseñar a tus hijos por donde caminar.
Lo que falta es que los hijos “aprendan” por que les decimos las cosas.
No queremos que les salgan chipotes porque ya sabemos, en carne propia, lo que duele un chipote.
pero en fin, la vida tiene sus ciclos de enseñanza y los de aprendizaje.
Ni duda cabe.
Muy bonita carta.

