Los huicholes
(Uno de los 14 relatos que aparecen en el libro
Catorce voces por un real)
Yo fui inspector escolar. Tengo más de veinte años de estar jubilado; cuando alcancé ese puesto fue la máxima satisfacción de mi vida profesional. Antes era maestro, primero rural y luego de la ciudad, pero poco a poco fui ascendiendo hasta llegar a ser lo que fui dentro del magisterio.
Nací en Valparaíso, Zacatecas. Mi padre se crió en la hacienda de mi abuelo Sebastián Mendoza, allá por los rumbos de Capistrano, y mi madre es oriunda de Real de Catorce. La Revolución los afectó muchísimo y todos vinieron a menos. Mi abuelo murió en las balaceras y así se perdió la hacienda. Fue entonces cuando mi abuela se mudó a Valparaíso. Por mi lado materno la cosa resultó parecida: mi abuelo Rufino tuvo su mina en Real de Catorce, pero con la debacle se fue a vivir a Zacatecas, abandonando todas sus tierras que para entonces ya no servían para nada. Mi madre creció en Zacatecas y allí conoció a mi padre. Se casaron y vivieron felices en Valparaíso, donde mis hermanos y yo cursamos la escuela. Hice la normal en Zacatecas, pero, como dije, mis primeros trabajos fueron en las áreas rurales del estado. Años después ingresé al sistema federal y me asignaron otros puestos, como ése de inspector, el cual me ofreció la satisfacción de conocer tantos lugares muy remotos fuera de mi estado que, en otras circunstancias, probablemente jamás hubiera visitado.
Cuando uno crece en Valparaíso se acostumbra a ver a los huicholes en sus peregrinaciones rumbo a los territorios de Catorce, en el Altiplano potosino. Desde niños los veíamos pasar, y mi padre nos contaba muchas historias de ellos. Resulta que en años anteriores los huicholes pasaban por la hacienda de mi abuelo, y ahí paraban (no en la casa grande, sino en las tierras), pues mi abuelo los conocía bien y les permitía quedarse junto a los aguajes. A mí no me tocaron esas épocas, sin embargo años después sí me fue posible acercarme a varios grupos de huicholes, ya cuando yo era inspector escolar.
En mis primeros años en ese puesto me asignaron la sierra del Nayar. Iba yo a las escuelitas de poblados como El Ángel, El Pastor, La Ciénega, La Cofradía, Mesa del Nayar, Jesús María, San Juan Peyotán, Nayar e incluso a Santa Teresa, entre otros, donde la mayoría de los habitantes son huicholes de pura sangre. Siempre ha sido difícil entrar allá, los caminos son muy malos y peor aun en aquellos tiempos, con esas terracerías y barrancas de miedo. Regularmente volábamos en una avionetita hasta La Mesa, y de ahí seguíamos por caminos, en jeeps, camionetas o inclusive en lomo de bestias.
Si llegar allá era harto difícil, más dificultoso era ser admitidos por esa etnia porque siempre ha tenido gran recelo contra los blancos, contra «los españoles», como ellos nos llaman. No obstante, yo pronto me identifiqué con ellos y fui ganando su confianza. Los más viejos recordaban las historias de cuando sus antepasados cruzaban por las tierras de mi abuelo Sebastián, a quien le debo el nombre. Así fue cómo me aceptaron. Por los cuentos de mi padre yo sabía que en una ocasión, hace ya muchísimos años, unos huicholes que regresaban de su peregrinación fueron perseguidos por encomenderos «españoles», y mi abuelo los protegió en su hacienda. Desde entonces, con mucha gratitud, nuestro apellido quedó grabado en la memoria de esta gente.
La verdad es que conviví poco con los huicholes porque mis estancias eran muy cortas. Iba a esos poblados dos veces por año, y conforme me fueron viendo más y más, los pobladores terminaron por reconocerme como amigo. Fue precisamente en el pueblito de El Ángel donde hice buena amistad con Camilo, un hombre viejo, serio, delgado, bajo de estatura; de facciones y piel duras, pelo cano y largo, bigote ralo y una incipiente piocha blanca; siempre vestía sus atuendos tradicionales y coloridos de manta bordada, sin faltarle el paliacate. En ese entonces, yo no comprendía bien el modo de pensar de los huicholes, ni sus jerarquías (aunque no puedo presumir de que ahora los entienda), pero poco a poco fui conociendo un poco más de su mundo. Fue así como me percaté de que Camilo era el Maraakáme de su pueblo, algo así como el guía, el chamán, el sabio.
Nunca me tocó participar en alguna de las ceremonias importantes de los huicholes, y mucho menos hacer la peregrinación a los territorios de Catorce que, según entiendo, es todo un reto a la fuerza humana, sin dejar de mencionar cuán maravilloso debe ser el cruzar las sierras para llegar a las llanuras y, finalmente, al desierto, donde vive el hermano mayor de los huicholes: el peyote-venado.
Con Camilo pasé largas noches de plática. Tomábamos café, que yo les llevaba como regalo, comíamos galletas o pan y fumábamos cigarrillos. Al principio me era imposible fumar uno de los cigarros del tabaco de ellos, que le llaman yé, el cual viene siendo similar al tabaco que nosotros conocemos, pero en realidad es tabaco silvestre, mucho más fuerte que el cultivado. A Camilo tampoco le gustaban mis Baronet o cualquier cigarro con filtro. De todas maneras, después de varias visitas pude fumar ese fuerte tabaco, aunque creo que me provocaba ciertos delirios que, años después con la boga de las drogas, se conocerían como alucinaciones. No creo que el tabaco ése me causara alucinaciones propiamente dichas; pero sí me hacía sentirme un poco difuso, como si mi percepción fuese diferente.
Nuestras charlas no se hacían en privado. No. Siempre había hombres y mujeres alrededor, escuchando las sabias palabras y consejos de Maraakáme, y, por qué no, las historias que yo contaba.
Fue en una de mis últimas visitas, poco antes de que me cambiaran de distrito, al norte de Zacatecas, cuando le pedí a Camilo que me hablara más de su pueblo, de sus tradiciones y costumbres, de sus peregrinaciones a las cercanías de Real de Catorce. Le dije que anhelaba conservar sus narraciones, como recuerdo de nuestra amistad. Él se mostró satisfecho.
Cabe mencionar que hoy en día los huicholes siguen siendo una raza muy cerrada, pese a que cada vez arriban más sociólogos, antropólogos, escritores, sacerdotes, médicos, servidores sociales y curiosos (metafísicos y drogados) a querer avenirse con y hacer estudios de ellos. Pero, de todas formas, aún existen comunidades tan alejadas que poco o nada de contacto tienen con «los españoles», tal como es, o era, el caso de mis amigos en la localidad de El Ángel. Los únicos «españoles» que llegábamos éramos el maestro y yo; raras veces aparecía gente que andaba haciendo censos de población, salud y vivienda. Este alejamiento era para “mantenernos limpios y puros”, según palabras de Camilo. En aquellos tiempos los niños aprendían sus lecciones en castellano, sin embargo ahora ya tienen escuela bilingüe, que siento es lo más adecuado para que no pierdan la esencia de su pueblo, el idioma, el cual los identifica entre sí y mantiene vivas sus tradiciones y creencias.
En fin. Esa noche que me platicó de los viajes a Catorce, yo ya tenía preparado un cuestionario, que se fue modificando conforme avanzó la «entrevista». Eran tiempos cuando uno no contaba con grabadoras portátiles; creo que este relato hubiera salido mejor con una de ésas, pero de todas maneras me gustó mucho entonces y me sigue gustando. Una cosa tengo que decir: aunque la mayoría de los huicholes habla castellano, su dicción no es muy buena que digamos, aparte de que sus enunciados son relativamente cortos. Camilo no fue la excepción, a pesar de a su alto rango. Mas sin embargo, cuando reproduje el cuestionario, yo traté de mantener su narración lo más fidedigna posible, sólo con algunos cambios sin importancia y oraciones más largas para darle concordancia. De igual modo, según entiendo, el lenguaje huichol utiliza apóstrofos para separar palabras, y acentos dobles en algunos casos, pero como no entiendo ese sistema a la perfección, no supe dónde poner los apóstrofos y sólo dejé un acento, en el sitio que se entona la palabra. Ah, también utilicé paréntesis para explicar el significado de algunas palabras o hacer comentarios míos.
Al caer la noche, las remembranzas y el revivir una experiencia mística daba a los huicholes ahí reunidos una expresión de absoluta seriedad. Estábamos todos afuera de una casa típica, una especie de enramada rústica, rectangular, con paredes de adobe y carrizo. Los hombres sentados alrededor del fuego, unos perros echados ahí cerca también; las mujeres, siempre vestidas con sus faldas largas y coloridas, a discreta distancia o adentro de la cocina echando las gordas. La luz de la fogata producía largas sombras, mostraba otros rasgos en los rostros de ellos. Cuando las brasas chisporroteaban, era como si el fuego estuviera vivo. La atención de los escuchas era total. Pero asimismo ellos tienen un gran sentido del humor. ¡Cuánta risa les causó a todos los presentes el percatarse de los garabatos que yo iba escribiendo en mi libretita! ¡No conocían la taquigrafía! Pero me estoy desviando, volvamos a las costumbres de mis anfitriones.
—Dime, Camilo, ¿por qué van ustedes a Catorce?
—¿A dónde?
—A Catorce. La peregrinación que hacen ustedes.
—No, nosotros vamos a Wirikúta, la tierra sagrada de nuestros ancestros.
—¿Desde cuándo hacen esa peregrinación?
—Siempre. Todos los huicholes y nuestros antepasados van a Wirikúta.
—¿Cuántos días les toma para llegar allá?
—Es la cuenta de veinte. Veinte de ida y veinte de regreso, pero hay hermanos que toman más tiempo porque viven más lejos, como los de Mesa, los de Bules, los de Santa Teresa.
—¿Y los que viven más cerca, como los de Tuxpan de Bolaños?
—Viven más cerca, pero llegan en veinte días.
—¿Sabes cuántos kilómetros son de este pueblo hasta allá?
—Sepa… para nosotros son veinte días.
—Mira, según entiendo hay lugares de esta sierra que quedan tan apartados como cuatrocientos o cuatrocientos cincuenta kilómetros hasta el distrito de Catorce, de Wirikúta.
—Ah…
—¿Tienen ustedes una fecha en particular para la peregrinación?
—Vamos siempre después de las lluvias (octubre-noviembre) o al comenzar la primavera.
—¿Nunca van antes o después de esas fechas?
—Nadie hace eso porque tiene que ser en pasando la ceremonia de las nubes (algodón), y la de otoño, cuando los niños, el tepu, el maíz nuevo y las calabazas ya están maduras.
—¿Quién confecciona el tepu? (Tambor chamánico de forma vertical, que se hace con un tronco hueco de encino, que queda abierto en la parte de abajo y cerrado en la de arriba con cuero de venado. Se sostiene sobre tres patas de la misma madera.)
—Maraakáme; es el único que lo toca.
—¿Por qué?
—Es la tradición. Él lo hace y él lo toca nomás. Su sonido es como el canto divino que escuchan los dioses; Maraakáme tiene el poder de comunicarse con ellos.
—¿Quiénes van a la peregrinación?
—Puede ir cualquier huichol, pero no todos van en su vida. Los que se quedan comoquiera participan en las ceremonias anuales antes o después del viaje. Unos han ido muchas veces, hasta veinte o treinta, pero la mayoría van nomás una vez en su vida. Los Maraakáme van muchas veces porque son los guías de su pueblo.
—¿Cuántos peregrinos van normalmente?
—No importa el número, pero van siempre los representantes de los espíritus.
—¿Los espíritus? ¿Quiénes son ellos?
—Tatewarí (el fuego) es Maraakáme, Teyaupá (el sol), Samúravi (hermano coyote), Tsakaimuka (el que captura al venado), Tatutsí (el bisabuelo), Tatei Utuanaka (diosa del maíz), Xuturi Iwiékame (la madre de los hijos), Wawemé (árbol grande), Rurawémuieka (deidad de las estrellas), Tutú (flor), Eaká tewaeí (deidad del viento). Y muchos más, con sus apelativos.
—¿Siempre son los mismos?
—Pueden ser también otros. Depende de la peregrinación. Maraakáme no sabe. El espíritu le dice en los sueños.
—¿Quién les asigna los nombres? ¿Maraakáme?
—Maraakáme tiene la visión del sueño. En el sueño él sabe quién lleva cuál nombre.
—¿Cuál es el principal propósito de esa peregrinación?
—Cada hermano tiene un propósito. Unos van a Wirikúta para cumplir una manda, cuando han pedido salud para ellos y sus familias. Otros van cuando Maraakáme así les pide. Maraakáme va porque quiere ser un buen Maraakáme, y tiene que ir como mínimo cinco veces en su vida, aparte de haberse bañado unas cinco veces, cuando menos, en las aguas del mar.
“La peregrinación nos ayuda a alcanzar lo que queremos: hijos, lluvia, salud, protección contra los brujos y los cielos enojados (relámpagos); también para protegernos de nuestros vecinos malos (mestizos) porque ellos nos roban las tierras, matan nuestros animales y explotan nuestros bosques; matan a nuestros niños, se roban nuestras mujeres. También vamos para ganar visiones bonitas, para oír las voces de los espíritus de nuestros antepasados y que ellos nos den su guía. Pero el principal propósito es que todos queremos ser huicholes de verdad, queremos recobrar nuestra vida.
—¿Recobrar su vida?
—A este mundo todos nosotros llegamos incompletos. Pero después de un viaje a Wirikúta ya quedamos más enteros.
—¿Cómo está eso?
—El espíritu regresa a uno y así nos completamos.
—¿Qué se necesita para ser un Maraakáme?
—Es la responsabilidad más grande que uno tiene. Primero hay que ir al menos cinco veces a Wirikúta para conocer el camino y sus peligros, y siempre demostrar que es un buen conductor de psicopompo (almas) porque hay que guiar a nuestros compañeros por los obstáculos del mundo, por la puerta de las nubes que chocan y llegar a las hermosas montañas sagradas, donde siempre nos esperan nuestros antepasados.
“Maraakáme debe también demostrarle a los demás que puede vivir sin agua ni comida, y sin dormir, porque en las noches, cuando todos descansan en círculo alrededor del fuego sagrado, Maraakáme está en vela, vigilando que no lleguen los peligros del mundo y de nuestros enemigos, y sorprendan a todos dormidos y acaben con ellos.
—Dime, ¿cualquiera puede ser un Maraakáme, yo, por ejemplo?
—No, maestro. A Maraakáme lo designa el poder del espíritu del hermano mayor. Usted no puede llegar a ser Maraakáme porque usted es «español». Con decirle que ni siquiera nuestras mujeres pueden llegar a convertirse en Maraakáme porque eso es nomás para los hombres. Algunas huicholas alcanzan poderes muy importantes, pero nunca son guías de un pueblo.
—¿De quién aprende un Maraakáme?
—De otro Maraakáme, pero más que nada de la experiencia que da la vida y los viajes, que nos hacen quedar completos como humanos y como espíritus. El Maraakáme viejo nos enseña los cuentos de nuestros antepasados, nuestra historia, que luego uno platica a los demás. También aprendemos de él todos los detalles de cada ritual en los lugares sagrados de la ruta, pero más importante en el país del híkuri (peyote). Maraakáme debe ver con el ojo del espíritu porque sólo así uno reconoce las huellas del híkuri-venado y ve el alma de Wawatsári (hermano mayor, el venado principal) salir de su cuerpo cuando uno lo mata con las flechas. El alma de Wawatsári es muy hermosa, muy brillante, más hermosa que el arco iris de la lluvia en el cielo.
—Aparte del Maraakáme, ¿quién más puede ir a una peregrinación?
—Puede ir cualquier huichol. Hombres, mujeres y niños.
—¿También los niños?
—Ellos son matewáme (novicios) y necesitan conocer lo hermoso de nuestra vida, la belleza de nuestras tierras y las penas del recorrido por este mundo.
—Pero ¿no es muy duro para ellos?
—Es duro para todos el viaje a Wirikúta. Pero los matewáme tienen que sufrir como todos hemos sufrido. Cuando nuestra carne sufre, el espíritu se hace fuerte contra los conjuros de los brujos malos.
—¿Qué tienen que hacer todos para ir al viaje?
—Todos primero tienen que juntar las ofrendas que van a llevar a Wirikúta, al viaje, porque las ofrendas las vamos dejando por ahí. Aquí en el rancho todos dejan las ofrendas en kalíwei (el templo) hasta que sea la hora de irnos. Pero antes de esto nadie debe tocar sal, ni chile ni tomar cerveza. Nomás pueden comer tortillas duras y tomar muy poquita agua. Cuando todos estamos listos, empezamos el viaje.
—¿Por cuánto tiempo hacen este ayuno?
—Días antes del viaje y luego durante el camino de ida, hasta que Maraakáme ordena lo contrario.
Camilo relató todos los detalles iniciales de la peregrinación, desde que salen de El Ángel, cruzan las serranías, las cañadas, los ríos, pasan por las antiguas tierras de mi abuelo, luego a un lado de Valparaíso, siempre sin detenerse, hasta llegar a Zacatecas, donde empiezan las ceremonias previas a entrar al país del peyote. Luego continuó:
—A mitad de viaje, después de Zacatecas, la primera puerta tenemos que cruzar, la de la entrada a las nubes, y luego la segunda, donde las nubes se abren. De ahí pasamos a la «vagina» y después a donde las nubes chocan. Son pasos llenos de peligros, donde la muerte puede alcanzarnos. Gracias a Káuyúmari (el espíritu auxiliador del venado) nadie sufre ningún daño. La puerta donde las nubes chocan es la peor de todas, pero si logramos cruzarla, entonces podemos entrar a Tatéi Matiniéri (los sagrados manantiales de la fertilidad), donde vive nuestra madre. Ésa es la casa de la madre lluvia en donde sale el sol. Desde ahí nos vamos derechito a Wirikúta, para ser recibidos por Niwetúka me (la gran madre de todos los niños), y ella nos entrega el kupúri (alma, la fuerza vital que da la vida).
“Maraakáme es siempre el primero en cruzar las puertas. Cuando pasa la última, deja su arco y sus flechas atravesadas sobre el takwátsi (canasta de chamán donde se guardan los instrumentos ceremoniales y una jícara) apuntando hacia la salida del sol, rumbo a Wirikúta, porque hay que señalar el camino. Pero primero, en esa puerta donde las nubes chocan, Maraakáme adelanta el pie, levanta el arco y camina de frente, mientras pone su boca en el arco y golpea la cuerda con una flecha. Luego agradece a Kauyúmari por detener la puerta con sus cuernos para que todos pasen lo más rápido posible.
—En las anécdotas de ustedes, ¿hay algunos peregrinos que no han cruzado esas puertas?
—Es muy peligroso y ahí se puede fracasar. Unos han regresado sin ver a Wawatsári.
—¿Cómo sucede este fracaso?
—Accidentes, cosas malas, Wawatsári se esconde.
—¿Qué piensan los demás huicholes de los que fracasaron?
—Un hermano no juzga. No hay sentimientos de nada. Uno toma las cosas como son; sabe que luego volverá a intentar.
—¿Qué hacen después de cruzar el lugar donde las nubes chocan, hay algunas ceremonias antes de entrar en Wirikúta?
—Nadie puede entrar a Wirikúta ni puede cazar a híkuri-venado sin estar limpio de todo. Primero hacemos la confesión y luego la purificación. Los cazadores (peyoteros) deben contar a todos sus aventuras con otras personas, desde que ya son mayores hasta el presente. Todos dan los nombres de las personas con quienes se han aparejado (tenido relaciones), y no importa que los esposos o esposas estén presentes. A los más viejos se les permite acortar los relatos porque si no se hace muy larga la cosa. Y a los chamacos no se les pregunta. Bueno, sí se les pregunta, pero no tienen nada que contar todavía.
—¿Y no se enojan los cónyuges si saben que su mujer o su esposo ha tenido relaciones con otros hombres o mujeres?
—Uno se encela, pero es parte de la purificación. Ahí tenemos que olvidarnos de resentimientos, corajes, celos, envidias. Si alguien no queda limpio de eso, su paso en el país del peyote será muy malo. Pero un huichol nunca se arrepiente, nomás acepta las cosas como son.
—¿Cómo se hace la ceremonia de confesión?
—Maraakáme primero prende el fuego sagrado y todos se sientan en círculo, cerca del fuego. Luego todos los viajeros cuentan sus historias, sin olvidar nada. Maraakáme tiene en sus manos una soga y su muviéri (penacho de chamán); a sus pies tiene a Kauyúmari (el espíritu auxiliador del venado, representado con dos cornamentas) y el takwátsi. Entonces Maraakáme escucha las historias de cada huichol y hace un nudo en la cuerda por cada uno de nosotros. El primero que cuenta sus aventuras es el Tayaupá (representante del sol en la peregrinación) y luego los demás, de acuerdo a su jerarquía.
—¿Por qué hacen este rito de confesión?
—Es que el viaje a Wirikúta es muy arduo, y uno tiene que ir limpio de su pasado y de su carga sexual.
—¿Y cómo es la purificación?
—En la purificación todos los peregrinos ponen primero una mano en el fuego y luego la otra. Los más valientes brincan sobre las llamas. Las mujeres se alzan las enaguas para que el humo suba por entre sus piernas y se meta en ellas, para que queden limpias por dentro también.
—¿Nunca se queman?
—Nadie tiene por qué quemarse, pero si alguien no hizo su confesión correctamente, sí se quema y eso lo limpia.
—¿Qué hacen después de eso?
—Maraakáme es el transformador, él que hace y deshace. Él enrolla la soga, ya llena de nudos, y la echa al fuego para que se convierta en cenizas.
—¿Cuáles son las peores ofensas entre ustedes?
—No tenemos castigos nosotros para nadie porque la confesión y la purificación en el fuego sagrado limpian los pecados. Pero cuando alguien se apareja con sus hijos o sus padres (incesto), o con los «españoles», los corremos de nuestro pueblo y su verdadero castigo será después de la muerte porque nuestros antepasados no olvidan.
—Dime, Camilo, ¿por qué mezclarse con los «españoles» es tan malo?
—Los «españoles» siempre han sido crueles con nosotros. Como ya te dije, se roban nuestras tierras y matan a nuestra gente. Pero esto viene de más atrás, de los días cuando llegaron los primeros blancos a estas tierras. Aquellos eran hombres malos que hacían esclavos a los huicholes, y a nuestros hermanos coras, tepehuanos y rarámuri, y a todos los dueños de estas tierras. En las peregrinaciones nuestros antepasados pasaban por Zacatecas y otras ciudades mineras, y los «españoles» los capturaban para hacerlos trabajar en las minas.
“Wirikúta queda muy cerquita de las minas de plata, ¿no? Los huicholes tenían que viajar de noche, siempre alertas, pero muchas veces no tuvieron suerte. ¿Cuántos de nuestros hermanos nunca regresaron del viaje a Wirikúta? ¡Cuántos! Eso no lo hemos olvidado, es por eso que tenemos prohibido mezclarnos con los «españoles» de ahora, aunque no todos son malos y con algunos somos amigos.
—Entonces, una vez terminada la confesión y la purificación, ya pueden entrar a Wirikúta, ¿verdad?
—Todavía falta algo. Maraakáme toma otra cuerda y camina, de aquí para allá (derecha a izquierda), con el muviéri (flecha ceremonial con plumas de halcón) frente a todos los peregrinos. Los toca con las plumas del muviéri y hace un nudo en la soga. Esto es para que todos vayan juntos de un solo corazón. La cuerda es como la tripa del ombligo cuando uno nace (el cordón umbilical).
—¿Esa cuerda no se echa al fuego?
—¡Nunca! Maraakáme conserva la cuerda anudada todo el tiempo durante el viaje a Wirikúta, y al regreso es desanudada.
—¿Quién la desanuda? ¿Maraakáme?
—Cuando ya estamos de regreso, hacen un círculo todos los peregrinos y pasamos la cuerda dos veces alrededor de los hermanos. Cada uno de ellos deshace un nudo. Con eso termina el viaje y sabemos que la transformación de los peregrinos ha quedado completada.
—Bueno, regresemos un poco. ¿Qué hacen cuando entran en territorio de San Luis Potosí, o sea, antes de llegar al país del peyote? ¿Hay algo especial ahí?
—Todo el camino es especial. Pero ahí, en el hermoso desierto, llegamos a Tatéi matiniéri (los pozos sagrados de agua). Ahí viven nuestras madres porque el manantial es el agua de la vida. También cerquita viven Toimáyau (las madres de los niños).
“Entonces hacemos otra ceremonia. Maraakáme mete la punta de madera de su muviéri en algunos Tatéi matiniéri, remueve el agua y primero la avienta hacia las cinco direcciones del mundo y luego sobre los peregrinos. Después purifica el bule. Entonces todos nos lavamos y nos purificamos con el agua (que es en realidad el primer «baño» en muchos días).
“Cuando un huichol ha quedado lavado y fresco con esa agua, puede entonces ver el país del peyote; queda en el horizonte hacia donde el sol se levanta todas las mañanas. Luego Maraakáme pide que todos los peregrinos, uno a uno, vengan ante él. Cuando cada uno pasa, él le da a tomar toda el agua del bule y luego le dice que coma tortillas y galletas remojadas con agua sagrada. Cuando todos terminan de tomar agua y comer, nos ponemos en fila, ajiladitos, y juntos cruzamos Wakirikítema (la puerta de entrada a Wirikúta). Así entramos al sagrado jardín de los abuelos.
—El sagrado jardín de los abuelos, ¿dónde queda eso?
—Ah, ésa es la tierra que abarca todo el horizonte, mucho más allá de donde vive híkuri. Ahí hay dos montañas: Wirikúta (donde en realidad se caza al venado-peyote) y Tsinuríta (donde al parecer también crece peyote en las laderas). Tsinuríta es la imagen de Wirikúta como si la ves en un espejo o en un charco de agua limpia. En los picos de las dos montañas viven los kakauyarixí.
—Los kakauyarixí, ¿quiénes son ellos?
—Son los sobrenaturales, los espíritus de nuestros hermanos que ya no están aquí. Hay unos buenos y otros malos.
—Oye, Camilo, no habías mencionado Tsinuríta para nada. Me imagino que Wirikúta es más importante.
—Wirikúta es más poderoso. Pero el más sagrado de los picos de Wirikúta es Unáxu (cerro quemado) porque ahí nació Tayaupá (el sol). Su imagen en la sierra de Tsinuríta es la montaña de Tatewarí (el gran espíritu del fuego). Tatewarí también tiene su montaña sagrada aquí en nuestras sierras, cerca del mar (la costa del Pacífico).
—¿Suben ustedes a Unáxu?
—Tatewarí o Tamátsi Wawatsári (el venado principal o hermano mayor) enseña a Maraakáme. Le dice qué deben hacer los peregrinos. Muchas veces sólo Maraakáme sube a Unáxu; otras va acompañado por algún hermano huichol.
—¿Qué sienten ustedes cuando ven a Wirikúta en la distancia?
—Un huichol nunca habla de lo que siente, tampoco de lo que ve. Pero es muy hermoso. El rancho donde uno vive es muy feo, pero en Wirikúta todo es muy verde. Ahí uno come con satisfacción como a uno le gusta, siempre en medio de las flores más bonitas que hay en el mundo.
—Entonces, cuando llegan a Wirikúta empieza la cacería, ¿verdad?
—Hay que levantar los campamentos de cacería de Wawatsári primero.
—Los campamentos, ¿cuántos son?
—Depende de cuánta gente ha hecho el viaje. Pero casi siempre son dos, que quedan a medio día de camino entre sí. Depende de dónde se encuentre a híkuri.
“Cuando el campamento está listo, antes de empezar la cacería, los hikuritámete (cazadores de peyote) recogen palos y ramas secas de gobernadora para hacer las fogatas. El fuego es la comida de Tatewarí (gran espíritu del fuego), y siempre lo prende Maraakáme. Cuando el fuego arde, Maraakáme escoge un tizón rojo, el kupúri (alma, fuerza de la vida) de Tatewarí, y lo echa en una bolsa ceremonial que siempre lleva con él aquí, alrededor del cuello, cerquita del corazón.
—¿No se quema con el carbón?
—La bolsa es especial y el tizón protege al cuerpo y al espíritu. Un Maraakáme no se quema.
—¿Y qué hace con el carbón?
—Lo lleva aquí, cerca del corazón, porque es el kupúri de Tatewarí.
—¿Cuándo empieza la cacería?
—Después de que ya se prendió el fuego. Entonces todos caminamos lejos, muy lejos (que en realidad significa cerca, muy cerca), porque Maraakáme ya sabe que Tamátsi Wawatsári (el venado principal) los está esperando. Mientras caminamos, Tatutsí (personificación del bisabuelo), que es otro de los cazadores, toca música con su arco porque tenemos que hacer feliz a Wawatsári (el hermano mayor, venado-peyote), antes de su muerte que ya está cerca.
—¿Por qué dices que el peyote es un venado?
—Híkuri no es nomás una planta, es también venado y maíz, y uno lo distingue por el color, ya que son cinco los colores sagrados del maíz entre nosotros: amarillo, azul, blanco, moteado y rojo. El azul es el más poderoso.
—Muy bien, entiendo. ¿Qué pasa cuando alguien encuentra el «venado»?
—Bueno, el primero que debe encontrarlo es Maraakáme porque él es el guía de su gente, él es el que lo puede ver con el ojo del espíritu. Entonces Maraakáme siempre va al frente de los cazadores, y cuando encuentra el venado, apunta la primera de sus flechas y la dispara. Nunca falla en enterrarla en el corazón (la corona) del híkuri más cercano. Si no pega en la mera corona, tiene que tirar otra y otra; nunca más de tres. Después usa el muviéri y con la mano la clava en la tierra, para que así sean cuatro flechas, una para cada rincón del mundo. Luego Maraakáme mira de cerca a híkuri. Cuando es de cinco puntas sabe que es un buen augurio, pues son los más bonitos y poderosos.
“Luego Maraakáme saca de su takwátsi (la canasta sagrada) las plumas para barrer a Wawatsári, porque su kupúri se escapa y Maraakáme tiene que detenerlo. También le echa sangre de algún animalito porque la sangre es vida.
—¿Cómo ve Maraakáme el espíritu del venado-peyote?
—Muy bonito. Es más bonito que el arco iris del cielo. Los rayos de su kupúri salen para arriba, pero Maraakáme los detiene con las plumas. Si kupúriuri se escapa, el híkuri no sirve y la cacería es un fracaso.
—Entonces Maraakáme protege al espíritu del venado. ¿Qué hace luego, lo corta?
—Antes Maraakáme habla con el kupúri de Tamátsi Wawatsári y le pide perdón por matarlo, pero le dice que en verdad no ha muerto, pues crecerá de nuevo. Todos los peregrinos repiten las palabras de Maraakáme, pidiendo perdón al hermano mayor y le entregan las ofrendas que le han llevado: yé (tabaco), agua de Tatéi matiniéri (de nuestras madres, las pozas sagradas), maíz, tamales y las plegarias.
“Después corta el híkuri en los gajos que tenga (cuatro o cinco) y Maraakáme mete las piezas en el yékwei (bule sagrado). Esto se repite en otros bules y con otras plantas que, para entonces, ya han cortado otros hermanos. Tiene que haber suficiente híkuri para que cada peregrino alcance un gajo para comer, pues es la carne del hermano mayor. Maraakáme come primero, tomando un gajo en sus manos, lo pone aquí en su cabeza, en la frente, en los ojos, en la boca y en el corazón antes de masticarlo. Luego cada peregrino recibe su gajo y hace lo mismo. Maraakáme le dice: “Máscalo bien, máscalo bien, porque así podrás ver tu vida.” Todos los hermanos toman su yekwé-te (bule de tabaco) y lo colocan cerca de las cavidades donde se cortó el híkuri.
—¿Todos llevan un bule?
—Se cubren con piel los bules, especialmente de huevos (escroto) de venado porque son los más poderosos. Todos los hermanos tienen uno.
—Cuando hay niños entre los peregrinos, ¿también a ellos les dan peyote?
—No, a los nunutsi (bebés) no. Pero cuando un chamaco ya tiene los tres años, se le hace una prueba. Si lo come con gusto podrá convertirse en Maraakáme, si no le gusta, puede que nunca llegue a ser un Maraakáme. Los matewáme (novicios) sí comen híkuri.
“El híkuri nos quita el hambre y la sed, cicatriza las heridas y previene las infecciones. Lo más importante es que restablece nuestro espíritu.
—¿Entonces todo el peyote es bueno?
—Hay otro híkuri, que llamamos tsuwirí (falso peyote). Ese crece también en Wirikúta y se manifiesta como verdadero híkuri a los que no se han purificado por completo. Ese tsuwirí es malo y engaña a la mente y al espíritu del huichol. Esto se lo tiene que decir Maraakáme a su gente para que tengan cuidado. Cuando ya todos lo saben, empieza la cacería. Todos se desbalagan solos entre el país del híkuri y saben que el híkuri se esconde bien, por eso tienen que estar muy alertas siempre.
“Cuando ya se ha ido cazando híkuri, la mayoría de los cazadores se dan regalos de él. Intercambian pedacitos o venados completos, que comen con agrado.
—¿Cómo cortan el peyote?
—Todo híkuri tiene que ser cortado y desenterrado con mucho cariño y cuidado. Nada se debe dejar tirado porque el espíritu se enoja y no permitirá que lo saquemos de su tierra. Al cortarlo no se saca entero, sino que se le deja la raíz para que crezca otra vez. El cazador lo corta y lo mete en su canasta y no permite que ésta toque el suelo, porque luego el híkuri se sale y ya no deja que lo metan de nuevo. Uno siempre tiene que pedirle una disculpa por cortarlo, y agradecerle por dejarse cortar. El espíritu del venado nos escucha, y sabe que todo está bien.
—¿Cuánto peyote cortan?
—Nomás el necesario. Cuando ya tenemos las canastas llenas, Maraakáme ordena regresar al campamento. Si alguien sigue cortando, le dice que termine de inmediato. No se debe tomar más de lo que uno necesita. El hermano mayor se puede enojar y puede hacer que el híkuri desaparezca, y se dan casos que los buscadores regresan a su rancho sin nada en las manos.
—¿Hacen más rituales después de la cacería?
—En la noche todos comemos híkuri para ver las bellezas del mundo y de la vida. A los matewáme se les protege de los conjuros de los brujos, pues aunque el venado es un espíritu protector, también uno queda abierto y vulnerable. Se hace un baile alrededor de la fogata. Nadie cuenta nada de sus visiones, lo único que se dicen es: “los colores son hermosos”, “el maíz brilla”, “el cielo bajó”, “el cielo y la tierra se han juntado”, “mi vida es fuerte”. Así somos los huicholes. Nadie habla de sus cosas.
—¿Todos tienen experiencias parecidas?
—Eso sí es difícil saberlo. Pero los peregrinos no ven lo mismo que Maraakáme, porque Maraakáme tiene experiencias diferentes de los demás. Él recibe instrucciones de Wawatsári para guiar a su pueblo, y también busca la manera de encontrarse personalmente con Tatewarí, pues ésa es la única forma de pasar al quinto nivel.
—¿El quinto nivel?
—Es el nivel más alto del espíritu. No todos lo logran.
—¿Son cinco niveles?
—Cinco.
—¿Cuáles son los niveles, cómo los puedes describir?
—Todos son diferentes. El quinto es el más poderoso. Ahí vive el espíritu en Wirikúta, su casa.
—¿Cuántas cacerías se hacen?
—Depende de la cosecha. Algunas veces en la primera cacería conseguimos lo necesario para nuestras ceremonias de todo el año en nuestro rancho, para toda nuestra gente. Entonces ahí nos detenemos y regresamos a casa. Pero si no hemos conseguido suficiente, hacemos más cacerías.
—Cuando terminan la última cacería, ¿regresan a casa inmediatamente?
—Los hikuritámete saben que es peligroso quedarse ahí.
—¿Peligroso?
—Wirikúta se convierte en una visión. Kakauyaríxi (los sobrenaturales) acechan a los vivos. También Irumári (la pervertidora de hombres) y Nuipás ikuri (la pervertidora de mujeres) andan buscando a quién fregar. El kupúri de Tamátsi Wawatsári ya no está en ese mundo. Entonces, sin descanso levantamos el campamento y caminamos a donde el sol se pone hasta que nos dé la noche. Pero antes de salir de Wirikúta, todos lavamos nuestros huaraches y la ropa con agua de los bules. Maraakáme echa agua de su bule a las cinco esquinas del mundo y deja prendido el fuego sagrado para que se extinga solo. Todos los hermanos dejan más ofrendas y luego nos vamos, despidiéndonos con tristeza de Tatewarí y de los kakauyaríxi. Todos volteamos una vez más para ver esa tierra hermosa y caminamos cantando las plegarias. Muchos sabemos que al año siguiente habremos de volver, otros no saben. Pero todos sabemos que cuando nos llegue la muerte, regresaremos para quedarnos allá, en esa tierra hermosa, con nuestros ancestros.
—Camilo, una última pregunta: ¿cuando están en Wirikúta, nunca van ustedes a los pueblos de ahí cerca, como Real de Catorce?
—¿Para qué? Ahí no hay nada para nosotros, más que historias tristes de nuestros antepasados. En nuestra ruta nunca nos metemos a los pueblos porque ahí existen muchos peligros para nuestros espíritus.
Esa noche, bajo el cielo estrellado y la fogata que siempre mantuvieron viva, Camilo siguió platicando del viaje de regreso, aunque yo ya casi no le hacía preguntas. Después habló de otras cosas y contó leyendas y mitos de su pueblo y de su gente. Explicó cómo los huicholes encontraron al maíz o, mejor dicho, cómo el maíz encontró a los huicholes; cómo el Kiéri Tewíyari (toloache) engañó a muchos con sus poderes de dar visiones. Asimismo, relató la creación del universo, los astros y el mundo de acuerdo a los huicholes; de cómo llegó el venado a esas tierras y muchas cosas más que yo casi no apunté en mi libreta porque estaba muy cansado, aparte de que Camilo hablaba muy rápido. Otros huicholes aportaron entonces algunas anécdotas, pero el mágico recuento del viaje a Wirikúta parece estar reservado para el chamán, para el Maraakáme.
Han pasado ya muchos años desde que por última vez vi a Camilo y a la gente de El Ángel. He tenido contacto esporádico con huicholes de otras comunidades, pero no puedo decir que sienta una amistad por ellos. Desde que estoy jubilado dispongo de suficiente tiempo libre para viajar, pero ya los achaques de mi edad no me lo permiten. Añoro los tiempos aquellos de mis visitas por tierras huicholas y me gustaría volver, pero siento que tal vez me embargaría la tristeza si llegara a El Ángel para sólo enterarme que Camilo ya no está ahí y que su tepu ya no resuena para guiar a su gente. Aunque quisiera imaginarme que su kupúri se ha encontrado con los kakauyaríxi para vivir en Wirikúta por el resto de la eternidad.
Lexicón de términos huicholes usados en este relato
Eaká tewaeí = deidad del viento.
Híkuri = peyote.
Hikuritámete = cazadores de peyote.
Irumári = la pervertidora de hombres.
Kakauyaríxi = los sobrenaturales.
Kalíwei = el templo.
Kauyúmari = el espíritu auxiliador del venado.
Kiéri Tewíyari = toloache.
Kupúri = alma, fuerza de la vida.
Maraakáme = chamán, el guía, el sabio de un pueblo huichol.
Matewáme = novicios.
Muviéri = penacho de chamán. También muviéri significa las flechas ceremoniales con plumas de halcón.
Niwetúka me = la gran madre de todos los niños.
Nuipás ikuri =la pervertidora de mujeres.
Nunutsi = bebé.
Psicopompo = almas, espíritus.
Rurawémuieka = deidad de las estrellas.
Samúravi = hermano coyote.
Takwátsi = canasta sagrada donde se guardan los instrumentos ceremoniales y una jícara o bule especial en las ceremonias.
Tamátsi Wawatsári = el venado principal.
Tatéi Matiniéri = los sagrados manantiales de la fertilidad.
Tatewarí = el gran espíritu del fuego.
Tatutsí = el bisabuelo.
Tayaupá = el sol.
Tepu = tambor que sólo usan los chamanes.
Toimáyau = las madres de los niños.
Tsakaimuka = el que captura al venado.
Tsinuríta = lugar cerca de Wirikúta donde también crece peyote. Tsinuríta es el reflejo de Wirikúta.
Tsuwirí = falso peyote.
Tutú = flor.
Unáxu = punta de un cerro quemado en Wirikúta, donde nació Tayaupá.
Wakirikítema = la puerta de entrada a Wirikúta.
Wawatsári = hermano mayor, el venado principal.
Wawemé = árbol grande.
Wirikúta = la tierra sagrada de los huicholes.
Xuturi Iwiékame = la madre de los hijos.
Yé = tabaco rústico o silvestre.
Yekwé-te = bule de tabaco.
Yékwei = bule sagrado.
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Texto extraído íntegramente del libro 14 voces por un real.
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Si deseas leer otros textos de Homero Adame, así como de costumbres y tradiciones mexicanas, o leyendas y mitos, entra a cualquiera de estos dos blogs:









62 Comentarios
at 1:44 pm - 10th diciembre 2008 Permalink
Como fue anticipado por la votación, aquí tienen ahora el texto íntegro de “Los huicholes”, de mi libro 14 voces por un real. Ojalá que lo disfruten.
at 3:28 pm - 10th diciembre 2008 Permalink
HOMERO. BRAVO!!!! BRAVO!!!!! BRAVISIMO!!! OLE!!!OLE!!!!!OLE!
Que mas puedo decir!
HOMERO: !!!BRAVO!!! BRAVO!!! BRAVO !!!BRAVISIMO !!!!Y OLE!! OLE Y OLE!!!!Que mas puedo decir. Quede extaciado! G R A C I A S
q
at 7:13 pm - 10th diciembre 2008 Permalink
Hola Homero, después de que Huicholes ganó la votación veo pocos comentarios…de seguro Ger lo va a imprimir para luego dar sus comentarios…

Debo confesarte que lo estoy leyendo poco a poco ya que no puedo estar mucho tiempo por acá pero quiero decirte que de lo que llevo leído es sumamene interesante, he recorrido algunos pueblos de México y tu escrito me permite imaginar y comparar con lo que yo he visto…me llama mucho la atención cuando dices “Huicholes de pura sangre”, y es que es real que ellos de alguna forma se cierran al mundo para seguir conservando sus raíces…seguramente habrás escuchado a mucha gente que dice, “me gusta pueblear”, y de verdad que al caminar por “sus territorios” te das cuenta cómo a su modo son felices, y cuantas veces decimos “pobrecitos” cuando que ellos pueden ser más felices que nosotros al conservar intactas su tradiciones…seguimos en contacto…
at 9:37 pm - 10th diciembre 2008 Permalink
Hola que tal Homero.
Quedé completamente facinado, es un relato de verdad impresionante, un guión cinematografico, me quedé dentro de la historia, en cada frace encontré magia, en cada ritual percibi su historia, en cada momento comprendi la fuerza de la Fé y la esperanza de los Huicholes.
Esta voz me cautivó, esta voz merece muchos reconocimientos, por lo que he visto, esta voz es el climax de 14 voces por un real.
Y si lo imprimí y lo tendré a la mano, porque mañana lo admiraré de nueva cuenta.
¡ ¡ ¡ ¡ ¡ F E L I C I D A D E S. ! ! ! ! !
14 veces FELICIDADES.
Saludos a Todos.
at 12:54 am - 11th diciembre 2008 Permalink
Hola Homero.
He disfrutado mucho con este texto. Tu escritura hace que se lea sin “pereza” y sintiendo mucha armonía. Digo esto siempre que al leer a un autor llego a sentir que cada letra o palabra estuviera engrasada y fuera muy fácil deslizarse por ellas. Es un punto perfecto para poder disfrutar luego el tema.
Los Huicholes ha sido un capitulo interesantísimo de tu libro .Es un mundo que ya sabes que me gusta y su viaje…al fin y al cabo creo que como todos los viajes “iniciáticos” que en esencia representan a la Vida misma con sus “purificaciones” (Camino de Santiago, Viaje por las piramides,etc…).
Muchas gracias por este capitulo.
Un beso
at 6:40 am - 11th diciembre 2008 Permalink
Hola que tal Homero.
Ya tengo preparado mi latte mañanero y estoy listo para disfrutarlo de nueva cuenta.
G E N I A L .
at 8:12 am - 11th diciembre 2008 Permalink
GER!!
Tan temprano y ya estas conectado jejej!
Excelente Homero me fascino la de lso huicholes.
at 8:38 am - 11th diciembre 2008 Permalink
Hola que tal JPBorrego.
Asi es llegue a trabajar a las 8:oo A.M. y como el Sushi abre a hasta la 1:00 P.M. solo viene a supervisar y aqui hechando un ojo al gato y otro al garabato, jejejejeje
Ayer fui con Tio Gustavo y entre mis cosas que tengo en su casa, me encontré una foto tuya mañana te la mando a tu correo.
No vemos apa.
at 12:31 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Homero, ayer lo leí y hoy lo volví a leer. Es realmente fascinante la historia y la manera tan ligera de leerlo me encantó. En ningún momento cansa, al contrario, está tan bien narrada que dificilmente podrías interrumpir la lectura. ¡Felicidades!
at 1:01 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Homero:
Sin duda que en tiempos difíciles el arte es más necesario que en ningún otro momento, y tu expresión literaria nos ha dado un buen refugio.
Despliegas mucha sensibilidad y creatividad y tienes una gran capacidad para manejar la narrativa y el lenguaje de modo sencillo, nada complicado y por lo tanto muy fácil de leer, aunque yo me haya tardado en leerlas, pero ha sido por falta de tiempo eh?
Pero lo que más he notado en estas obras tuyas que nos has estado regalando, ha sido que como escritor tú mismo te has formado un compromiso moral y social con tu obra… ¿es así?
at 5:15 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Empiezo a leer los comentarios sobre este post y me halaga muchísimo que les haya gustado.
Rodegui: me haces sentirme como un solista virtuoso que al terminar un concierto el público le aplaude con gran entusiasmo. Gracias.
George: como viajero que eres, has imaginado correctamente algunos pasajes de este texto. Al escribirlo imaginé tantas cosas, o mejor dicho, recreé cosas que he vivido. Por muchísimos años me ha gustado “pueblear” y la mayoría de las compañeras que he tenido le han encontrado gusto a ese tipo de viajes. En los últimos años, sin embargo, me la he pasado “rancheando” y es el tipo de viaje que suelo hacer solo. Se le puede llamar “turismo rural” o “trabajo de campo”, pero igual aprendes muchísimas cosas y así te das cuenta que la gente con menores recursos, con menos preparación académica y los etcéteras posee también un conocimiento que nosotros, gente de ciudad, hemos perdido. Y como dices en alusión a los huicholes o a cualquier grupo étnico, no son tan “pobrecitos” y sí viven más felices y cercanos a su entorno. En mis viajes de ranchear más recientes me ha cautivado comprender que la gente está ajena a la crisis, al alza del dólar, al desempleo, a Wall Street. Mientras haya lluvia en la época adecuada, el mundo para ellos sigue girando sin grandes alteraciones…
at 5:26 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Betito…
…
“Sin duda que en tiempos difíciles el arte es más necesario que en ningún otro momento, y tu expresión literaria nos ha dado un buen refugio.”
“Despliegas mucha sensibilidad y creatividad y tienes una gran capacidad para manejar la narrativa y el lenguaje de modo sencillo, nada complicado y por lo tanto muy fácil de leer, aunque yo me haya tardado en leerlas, pero ha sido por falta de tiempo eh?
Pero lo que más he notado en estas obras tuyas que nos has estado regalando, ha sido que como escritor tú mismo te has formado un compromiso moral y social con tu obra…” “¿es así?” …bien, tienes razòn, y estoy totalmente de acuerdo contigo sobre la opiniòn que das de Homero en cuanto a su capacidad narrativa y el lenguaje, etc…
Y sobre el post de los Huicholes…que opinas???
No es pelea eh??
at 5:47 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Si no es pelea para qué le escarbas ¿para que según lo que opine busques burlarte y romper la tregua?
at 6:12 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Te juro que no Betito…lo prometo…
Ya en serio Betito, esa parte de ti no la conozco, en serio, a ti te late lo que comentò Homero, de “pueblear” ?? conocer còmo viven todo este tipo de personas?? hace tiempo fuì a Michoacàn, y conocì el pueblo donde se encuentra el Paricutìn, hay un pueblo totalmente cubierto por la lava que cayò hace muchìsimos años, dejando solo al descubierto su Iglesia…no recuerdo el nombre del pueblo pero sè que Homero lo harà, verlos tejiendo rebozos y algunas otras cosas para subsistir, sin luz y con casitas muy pero muy modestas, es algo que cuando me encuentro ahì, en esos lugares, me hace despertar y sentir que nunca se debe de ser humilde con la gente con pocas posibilidades, me diò mucho gusto cuando a un niño le regalè una sudadera de mi hijo y verlo correr hacia su madre sonriendo para mostrarsela…
at 6:33 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Bueno George, voy a confiar en tí… o como dices: ¿piensa mal y acertarás?
Bueno, sí, si algo me gusta es exactamente lo que dices “pueblear”. Hace mucho tiempo que no lo he podido hacer, pero conocer a esa gente tan sencilla y honesta que vive feliz y que te enseña más de lo que puedas aprender en las aulas. Me gustó mucho en el comentario de Homero cuando dice: “…me ha cautivado comprender que la gente está ajena a la crisis, al alza del dólar, al desempleo, a Wall Street. Mientras haya lluvia en la época adecuada, el mundo para ellos sigue girando sin grandes alteraciones…”
Nos hemos materializado y modernizado tanto que se nos han olvidado muchas cosas virtudes que poseen las comunidades étnicas. Creo que si aprendiéramos a combinar las dos partes ganaríamos mucho.
Podría seguir hablando más de esto, pero si no alborotas el avispero y después huyes, luego lo ampliamos.
at 8:17 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Hay muchos lugares que conocer aqui en México, tantos y tantos lugares donde se aprende mucho, lugares que ni piensas que existen, la casa que tengo en Pachuca, le llamo, la casa de los “soles”…por donde ande turistenado, si encuentro un sol , hechos por los artesanos lo compro, y lo tengo en la casa, tampoco creas que está tapizado verdad?? pero de artesanía mexicana tengo varios objetos tanto aqui como en la de Pachuca, lugar que disfruto mucho…Real del Monte, Pachuquilla, Mineral del Monte, Los Prismas Basalticos, etc…lugares donde te encuentras de todo…Homero sin duda debe de conocerlos…
Que lugares de México has disfrutado más???
at 8:36 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Sí George, son tantísimos lugares… y si algo extraño de México es precisamente eso. ¿Cuáles he disfrutado más? Uuuyy qué difícil… mmmmm, pué’ que Las Huastecas, Oaxaca, Chihuahua… no, son muchos.
at 8:50 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
George,
Vuelvo al sitio y me encuentro que tú y Betito siguen haciéndonos disfrutar con sus debates; ojala que el maratón “Lupe-Reyes” dé más y más.
En fin, primero te recuerdo que el lugar de Michoacán que citas se llama San Juan Parangaricutiro (tal vez de ahí viene el trabalenguas: “El rey de Parangaracutirimícuaro…” que se lo debemos pasar a Versoazul…) y es un pueblo enigmático. El hecho de que la lava no haya destruido el templo es impresionante y ha dado un sinfín de leyendas.
Ahora de metiche: aunque la pregunta no era para mí, sino para Betito sobre qué lugares ha disfrutado más, pero como mi nombre apareció por ahí, pues entro para decir que de los lugares de Hidalgo que mencionas, el menos interesante es Pachuquilla, pero tiene su mérito histórico. Y luego puedo hacer un recorrido de la república y pensar en cuáles son los lugares que a mí más me gustan y me puedo quedar pensando mucho rato. Hay tantas regiones tan diferentes entre sí que le da a México esa riqueza geográfica, orográfica, multicultural y demás que es difícil decidirse por una. Yo prefiero los sitios más fríos o los de calor muy seco. No me viene bien el calor húmedo, excepto si estás en una playa, rascándote la panza, leyendo un libro, echándote una chela y, sobre todo, disfrutando de las panorámicas que caminan despreocupadamente. Hasta en eso hay diversidad, o biodiversidad, venga…
at 9:51 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
Impresionante narrativa que transporta al igual que los peregrinos pero yo tenia especial interes e leer este por el que tambien vote, porque a mi me encanta tambien,pueblear, andar en los ranchos, en las aldeas en el corazón de las etnias y lugares. Desgraciadamente confieso que no conozco muchos lugares de México en ese plan porque extrañamente lo que no me daba al viajar sola de esa forma en otros paises si me daba un poco de miedo hacerlo en México, además de que pensaba que primero iría a lo lejano y despues ya a los lugares dentro de México y bueno no lo he hecho aun. Pero leyendo me transporto y es tan cierto tu comentario que para ellos no existe la crsis porque eso es en todo el mundo son felices y no necesitan mas de lo que ya poseenpues son mucho mas libres que nosotros.
at 9:52 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
HOMERO: Entiendo que “Catorce voces por un real”? ya esta publicado pero como lo puedo comprar? Por ahi oi decir que en Culiacan o Mexicali? hace tanto calor que las vacas dan leche condensada y los arboles les chiflan a los perros. Es cierto? Ciao
at 9:57 pm - 11th diciembre 2008 Permalink
No no leche condensada, leche EVAPORADA. Vale
at 1:41 pm - 12th diciembre 2008 Permalink
Más respuestas de agradecimiento a los comentarios.
Ger: No sé si este texto sea el clímax del libro, pero desde que lo escribí supe que estaba bien logrado. Me gusta que digas que parece guión cinematográfico. No se me había ocurrido y no sería mala idea de mandárselo a un guionista, ¿eh?
Versoazul: me agrada mucho que digas que este texto se lee sin “pereza”. Es uno de los más largos del libro y leerlo en papel es más fácil, hay un gusto distinto. Ahora sabemos que leer en computadora un texto largo no tiene los mismos resultados, pero tus palabras me reconfortan. Si se disfruta en pantalla, es que ha de ser bueno.
Los caminos iniciáticos son un tema apasionante, por toda la cosmogonía que se maneja. Éste de los huicholes ha sido documentado por numerosos antropólogos y sociólogos y sigue sorprendiendo a muchos.
Luigi: igual que lo que dije a Versoazul, la ligereza de la que hablas es motivante para todo escritor. Gracias.
at 1:37 pm - 14th diciembre 2008 Permalink
Betito,
He andado un poco retrasado en responder a comentarios, y aprovecho el momento para agradecerte por tus palabras sobre el refugio que has encontrado en mi expresión literaria.
En cuanto al compromiso moral y social con mi obra… no sé hasta dónde sea así, pero mucho de mi trabajo (principalmente en el rubro de la tradición oral) tiene como fundamento el de preservar relatos, creencias, conocimientos y dejarlos en papel. Y como ando mucho por ahí, las mismas leyendas o creencias que aprendo me dan pie para ir más allá y meterme en asuntos de cuento, de relato, de novela incluso. Toda persona se nutre de lo que lo rodea y más de lo que le interesa; así sucede con los escritores y las influencias las reflejan en sus obras.
at 1:24 am - 15th diciembre 2008 Permalink
Gracias, Homero, muchas gracias por haber atendido a las peticiones para que nos compartieras este post.
Esta interesantisimo, y si duda, mis respetos por esa gente que, como bien dices, sin tener grandes recursos en muchos sentidos, tienen una riqueza cultural que es para admirar sin descanso.
Que bueno que tus experiencias no las guardas para ti, y que con la ayuda de tu enorme talento, las compartes con quienes nos quedamos con las ganas de vivir tan hermosas aventuras.
at 9:18 pm - 15th diciembre 2008 Permalink
Hola!!! homero no sabia que habias ganado un premio ni que habias ya subido dos cuentos de tu libro aqui al blog. lo imprimi como hizo ger y lo acabo de leer con calma. sabes, mi prima ariadna me ha platicado de ti porque ustedes se conocen y me dijo que luego hacen trabajos juntos. un dia me platico de los libros que le regalaste la ultima vez que se vieron pero no cai en cuenta de que me hablaba del mismo hombre que escribe aqui en expresandose. mañana le voy a hablar para contarle aunque seguramenjte ella sabe del blog no? oye la proxima vez que vengas a mexico y si van a comer o a cenar avisenme no, para conocernos, ok?
interesantisimo el relato del inspecto que habla de los huicholes. mira dejame decirte que al estarlo lehyendo me acorde que hace tres domingos estuvimos cenando en casa de los papas de aria y su mama de ella nos conto que hace ya varios años ella fue con un grupo de antroplogos a una de esas peregrinaciones del peyote que hacen los huicholes. nos conto que anduvieron algo asi como tres o cuatro dias con los huicholes pero mque no los dejaron que partisiparan en las ceremonias. o sea que ella y sus colegas iban solamente como observadores y no pudieron “cazar” peyotes noi comerlos ni nada. podian obervar y documentar los rituales pero no participar directamente. sabias tu de esto? me imagino que si porque o tienes mucha imaginacion para escribir un cuento asi o ya anduviste tambien como observador de los rituales de los huicholes.
que otros libros tienes publicados? vi en otro de tus blogs cosas de leyendas que has publicado pero ienes novelas? la verdad que este cuento ya me dejo picada y ya me di cuenta de que hay otrom tuyo que se llama el peregrino tanbien. al rato lo leo.
at 9:30 pm - 15th diciembre 2008 Permalink
Ufff!!! qué buenos comentarios Miranda, lo dicho, ya te extrañábamos y nos tenías muy abandonados.
Esperaremos la respuesta a tus comentarios de Homero y sobre todo respecto a tu prima.
Así como Versoazul es una consentida, Homero es un lujo en Xpresandote… estaremos pendientes.
Aguna vez se quedaron una preguntas sin respuesta Miranda… ¿cuál es la carrera que estudias? ¿cómo vas con los difíciles exámenes?
Un abrazo y no te pierdas tanto, tus comentarios aportan mucho.
at 12:27 am - 16th diciembre 2008 Permalink
Hola que tal Homero.
Desde que comenzé a leer esta voz de inmediato mi mente me llevó a imaginarmela en una pelicula, y esta obra super bien lograda en las manos de un guionista y con un buen director seria más que fantastico.
Te mando un abrazo.
Saludos a Todos.
at 12:30 am - 16th diciembre 2008 Permalink
Hola que tal Miranda.

Te doy la Bienvenida y celebro con emoción tu regreso y que bien que imprimiste el Post de Homero y te invito a que disfrutes de su blog, ya que, todas sus obras cuentan con una calidad literaria sorprendente, ya lo comprobaras.
Y espero verte más seguido entre nosotros.
Saludos a Todos.
at 9:42 pm - 16th diciembre 2008 Permalink
Hola!!! Betito, no se que dices de preguntas sin respuestas pero estudio relaciones internacionales en la uvm. los examenes son siempre dificiles pero ahi la llevo. me gusta mucho es la verdad.
at 9:46 pm - 16th diciembre 2008 Permalink
Padre Miranda!!!
Muy interesante carrera. ¿Qué tal si nos preparas algo sobre tu carrera? De qué trata, qué abarca, etc., etc.. Aquí hay muchos jóvenes que necesitan orientación vocacional y puede que les sirva lo que nos platiques ok?
at 9:50 pm - 16th diciembre 2008 Permalink
Hola!!! ger, gracias.
Betito ya les escribire algo sobre las relaciones internacionales. jhay ntantas cosas interewsantes y muchas por mconocerse en este tema.
me doy cuenta que homero no ha cointestado y es que me dijo aria que anda aqui en mexico. creo que se va amañana muy temprano pero ojala a la proxima que vanega pueda conocerlo. esto es para ti homero
at 9:57 pm - 16th diciembre 2008 Permalink
Es un trato Miranda!
Va a ser muy interesante para los jóvenes que nos visitan y nuestros hijos ponerlos a leer lo que nos prepares sobre la carrera de Relaciones Internacionales… lo esperamos.
Homero está invitado a una reunión que está organizando Juan Carlos y se va a hacer el día 20 en el D.F., ojalá asista… oh oh, creo que Juan Carlos está en línea y voy a comprometerlo a que te invite.
at 5:13 pm - 17th diciembre 2008 Permalink
Hola que tal Miranda.
Me da mucho gusto verte por aqui y estaremos esperando con agrado tus visitas y tu post.
Por lo que nos ha platicado Homero el estará en México en el mes de Febrero ya lo estaremos comprobando.
Saludos a Todos.
at 6:40 pm - 17th diciembre 2008 Permalink
Hola a todos,
Aquí de regreso después de una breve ausencia del entorno conocido de San Luis Potosí por haber andado en entornos más ajetreados. Ya había visto en mis correos el montón de comentarios y esperé a llegar a casa para sentarme tranquilamente a responder. Muchas gracias, Miriam, por tu comentario y a ti también Betito. Esa frase panegírica tuya de ser un lujo, me deja sin palabras.
at 6:52 pm - 17th diciembre 2008 Permalink
Miranda,
¡Qué sorpresa tenerte por estos rumbos de nuevo! Como ya han dicho otros: no te ausentes tanto y esperamos un post tuyo.
Acabo de conocer a Helena, la mamá de Aria, y salió el tema de los huicholes que citas. Me platicó su experiencia y en verdad que es maravillosa. Yo no he estado en una peregrinación de tal naturaleza, pero sí he visto cuando los huicholes llegan a Salinas, a Villa de Ramos o a Yoliatl, SLP, entran a las tiendas a surtirse y conviven superficialmente con la gente. Son en verdad muy cerrados y en ocasiones no entiendo cómo permiten que los curiosos anden rondando en sus rituales. Sé que todo depende del maraákame (el chamán o guía) del grupo y si éste acepta (dígase por dinero o por amistad con algún antropólogo o sociólogo) entonces los curiosos pueden observarlos y documentarlos, aunque, efectivamente, no pueden ser partícipes directos de los rituales.
En cuanto a libros publicados, pues son como 15, la mayoría de leyendas, aparte de un diccionario y un compendio de plantas curativas del Noreste de México (estos dos en co autoría con mi hermano Jorge). De narrativa sólo tengo publicado este de 14 voces por un real y de novela tengo una terminada y pulida, y otra ahí en el escritorio, esperando una revisión luego de no haberla visto por más de seis meses -hay que dejarla descansar un rato.
at 6:56 pm - 17th diciembre 2008 Permalink
Betito: ya escribí un comentario a Juan Carlos disculpándome porque no podré asistir a la reunión. Con eso que me voy a Monterrey el domingo, pues se me complicó la fecha. Pero ya habrá otras, y más si todavía faltan como 490 años para la magna celebración de Xpresandote (!)
Ger: Lo que le dices a Miranda sigue en pie. San Luis Potosí será el estado invitado en la Feria del Libro de Minería y yo voy a presentar mi libro de Mitos y leyendas de huachichiles. Les avisaré la fecha con anticipación para conocernos allá y luego escaparnos a tomarnos una chela, como mínimo.
at 8:42 pm - 19th diciembre 2008 Permalink
Homero: te pregunte como conseguir el libro pero entiendo que con el sobrepeso de los deberes de referee se te debe haber olvidado.
Ciao.
at 3:25 pm - 5th mayo 2009 Permalink
Hola amigos de Xpresandote, soy autor de un libro reciente: “Relatos ámbar, una senda hacia lo sagrado”, prácticamente el libro está agotado, sólo se puede conseguir en la librería del Museo Dolores Olmedo, en la ciudad de México, por lo cual me gustaría compartir en su popular blog algunos fragmentos de este pequeño libro , que narra historias chamánicas contadas desde la ciudad de México. Saludos, espero sus indicaciones, gracias de antemano…
at 4:09 pm - 5th mayo 2009 Permalink
Hola que tal Alberto Dogart.
Es para nosotros un momento de gran alegria darte la BIENVENIDA a nuestra casa.
El titulo del libro promete un gran contenido y cuales indicaciones si esta es tu casa y estaremos esperando con espectación esos fragmentos, esas historias Chamánicas.
Y reitero la BIENVENIDA a esta tu casa.
Y el estar agotado eso indica la calidad del libro.
FELICIDADES Alberto Dogart.
Saludos a Todos.
at 12:29 am - 6th mayo 2009 Permalink
Hola Alberto.
El lugar donde pusiste tu comentario es precisamente el de un escritor que nos comparte interesantes escritos y a veces parte de textos de sus libros, HOMERO ADAME.
Puedes entrar en su blog y hacerte una idea para inspirarte-guiarte.
¿Que te pareció este “post”?
Bueno, a mí personalmente me gustaría mucho leerte.
Un saludo
at 11:36 am - 10th mayo 2009 Permalink
Alberto,
Gracias por tu comentario y tu interés de compartir con nosotros algo del material de “Relatos ámbar, una senda hacia lo sagrado” – a la próxima que vaya al De Efe voy a tratar de conseguirlo en el museo que citas.
No sé si Ger o alguien más te haya dicho qué tienes que hacer para subir fragmentos de tu libro: al inicio del sitio, al margen izquierdo aparece la lista de “páginas”, donde verás un subrayado que dice “Crea tu blog”. Das clic ahí y verás las indicaciones. Es muy fácil y entonces podrás subir textos, fotos, la portada del libro o lo que gustes. Veo que hay interés de muchos de nosotros en leer lo que nos puedas compartir. Gracias adelantadas.
at 2:41 pm - 12th mayo 2009 Permalink
Gracias, pronto subiré algunos fragmentos. Espero les guste…
Homero, como Rodegui, también insisto, ¿dónde o cómo podemos conseguir tu libro? Muchas gracias.
at 4:02 pm - 12th mayo 2009 Permalink
Hola que tal Alberto
at 10:00 am - 14th mayo 2009 Permalink
Hola que tal Alberto.
Estaremos esperando con mucho gusto esos fragmentos.
Saludos a Todos.
at 4:57 pm - 15th mayo 2009 Permalink
Alberto,
Ya leí tu post “de bienvenida” al sitio, Relatos ámbar: una senda hacia lo sagrado, y puedo decir que los fragmentos, narrados en diversos puntos geográficos del México indígena, son un buen acicate de lo que es la novela.
No pude dejar un comentario en tu post porque, supongo, en tu blog ha de estar activada la casilla de “No recibir comentarios”. Muchos saludos…
at 8:58 am - 16th mayo 2009 Permalink
Hola que tal Alberto.
He admirado tus trabajos, en especial el realizado en el Zocalo de la Cd. de México en la festividad del día de muertos, con el montaje del juego de pelota, no pude acudir en esos dias para presenciarlo lo vi en los diarios y en el noticiero y ahora disfrutaré tu trabajo de Relatos ámbar; una senda hacia lo sagrado, que ya lo imprimi para leerlo en calma para así admirarlo con calma.
Y permiteme felicitarte y principalmente agradecerte este excelente post.
Te mando un abrazo.
at 3:22 am - 18th mayo 2009 Permalink
Hola Homero, voy como tú a aprovechar este tu lugar para dirigirme a Alberto…(un saludo Homero)
Hola Alberto.
Gracias por los fragmentos de tu obra.
Algunos ,además del interés personal que siento por el tema, me han parecido bellísimos e inspiradores.
Me ha interesado mucho y me quedo con ganas de más.
He leido todo lo de Carlos Castaneda ,los pases brujos, el tema de la recapitulación y sus resultados,… Juan Matus ,etc…
Antes de comenzar a leer , el titulo de tu obra me dió un sentido profundo de lo que quizás me iba a encontrar, pues el ámbar encierra en sí un universo de contenidos atrapados, donde el tiempo ya no es tiempo y existe la multidimensionalidad…pero al leer tu bella explicación ,donde dices que” Relatos Ambar, una senda hacia a lo sagrado, es una crisálida enviada en botella por el mar del infinito esperando su lectura” quedó todo aclarado.
Espero poder hacerme con la obra completa.
Por cierto,¿ tienes cerrado a propósito el lugar para dejar comentarios a tu” post”???
Gracias y un saludo
at 4:56 pm - 1st diciembre 2009 Permalink
UN SALUDO PARA TODOS, UN FAVORSOTE, ME PODRIAN DECIR COMO SE ESCRIBE Y PRONUNCIA LA FRASE “DOBLE VIDA” (EN EL SENTIDO CUANDO UNA PERSONA SE DEDICA A DOS ACTIVIDADES DISTINTAS, NO EN EL ASPECTO DE QUE TENGA UNA RELACION INFRUCTUOSA, SE LOS VOY A AGRADECER INFINITAMENTE, UN SALUDO A TODOS
at 6:18 pm - 1st diciembre 2009 Permalink
Wallace, “doble vida” se escribe y pronuncia tal cual. Por lo que sé, al menos en el noreste de México se aplica principalmente para alguien que lleva una vida “oculta” que no da a conocer abiertamente al mundo, sea por una relación extramarital o preferencia sexual desacorde a lo que se espera de esa persona. Sin embargo, también se aplica, en menor medida, para alguien que, por ejemplo, aparenta ser muy recto y honesto, pero es tranza como pocos.
Ojalá que esto aclare tu duda. Saludos…
at 1:23 am - 2nd diciembre 2009 Permalink
Hola Wallace.
Si lo que buscas es una sola “palabra” que defina a una persona que se dedica a dos o más actividades distintas, puede ser MULTIFACÉTICA.
Se emplea siempre en estos casos.
También a todo el-la que posee varias habilidades aunque solo se dedique a manifestar una profesionalmente.
Un saludo
at 1:28 am - 2nd diciembre 2009 Permalink
Wallace, también se me ocurren otras como
PLURIEMPLEADO (desempeñar varias actividades y empleos a la vez)…
at 1:50 pm - 2nd diciembre 2009 Permalink
MUCHAS GRACIAS POR RESPONDER, ENTONCES VIENDOLO DE ESE MODO, ME PODRIAN ORIENTAR COMO SE DIRIA LA PALABRA “DOBLE” Y LA PALABRA “VIDA”, OBVIAMENTE EN EL DIALECTO HUICHOL, LO QUE PASA ES QUE ES EL TITULO PARA UNA OBRA , LES REITERO MI GRATITUD
at 5:17 pm - 3rd diciembre 2009 Permalink
Wallace, ahora me quedo con la duda si querías saber cómo se escribe y pronuncia “doble vida” en huichol. La verdad no sé. Por mera curiosidad busqué en internet algún diccionario huichol, pero no encontré nada.
Una que sí me sé es: Kupúri = cuyo significado es espíritu, alma, fuerza de la vida.
A ver si alguien por aquí te puede ayudar. Saludos…
at 11:35 am - 4th diciembre 2009 Permalink
MUCHAS GRACIAS POR RESPONDER HOMERO…MAS BIEN LA IDEA DE VIDA SERIA EN EL CONCEPTO DE COTIDIANIDAD, POR EJEMPLO, CUANDO UNO DICE: “HE LLEVADO UNA VIDA MUY COMPLICADA”, “YO CONTROLO MI VIDA”, Y ASI POR EL ESTILO, KUPURI SERIA MAS BIEN EN EL CONCEPTO ESPIRITUAL Y A LO QUE NECESITAMOS ES ALGO MAS HUMANO, Y EN EL CASO DE LA PALABRA “DOBLE” QUE FUERA LO SIMILAR A DUALIDAD, YO AGRADESCO INFINITAMENTE TODO EL APOYO QUE TU Y LOS DEL FORO ME PUEDAN OTORGAR, GRACIAS DE NUEVO
at 9:06 pm - 19th enero 2010 Permalink
wooow,, qkde fasinada con esta historia hacerca de los huicholes, los he visto pero no sabia nada sobre ellos. pz muchas gracias por compartir este relato que es de lo mas interesante.
at 9:24 pm - 19th enero 2010 Permalink
Hola Isabel, gracias por el comentario. Me da gusto que te haya fascinado la historia. Ya vi también tu mensaje que dejaste para Frank en el otro post y contesté urgiéndolo a que nos cuente esa historia que ha de ser mágica. ¿Te imaginas una danza para que brote el peyote? Saludos…
at 2:34 am - 29th enero 2010 Permalink
hola alguien me podria decir como se dice dios en huichol o si tiene un equivalente….y lei k taokiyari =es el equivalente a sol y corazon el cual se lo aplican a dios…..solo quiero saver si es cierto….ojala un huichol me conteste o alguien me ayude…..gracias
o diganme si saven k significa TAOKIYARI gracias de nuevo…
at 9:53 am - 30th enero 2010 Permalink
Hola que tal Ivan.
Antes que nada te doy la bienvenida a nuestra casa y te invito a que nos visites muy seguido y nos xpreses un post, que te parece la idea?
Seguramente Nuestro Lijo Homero te estarà dando el dato exacto, ya lo veras.
Te mando un fuerte abrazo.
Saludos a Todos.
at 5:03 pm - 30th enero 2010 Permalink
Iván, gracias por tu visita a este sitio y tu mensaje. La verdad no sé si los huicholes tengan una palabra para designar a Dios dentro del contexto que nosotros lo entendemos como tal.
Al igual que muchos grupos llamados indígenas, los huicholes tienen nombres para diversas deidades y el sol es quizá la principal dentro de su cosmogonía. De estar en lo correcto, Tayaupá sería la palabra más cercana a Dios, o al padre dador de vida.
Ojalá que esto te sirva, y bueno, esperemos que alguien con más conocimientos en el tema nos pueda decir algo más. Muchos saludos…
at 6:03 pm - 30th enero 2010 Permalink
gracias de todas maneras..a mi me interesa mucho la cultura huichol acabo de ser padre y ando buscando un nombre para mi hijo pero k tenga un significado k se relacione con nuestro padre….me gusto TATEWARI.(nuestro abuelo fuego)k tambien tiene un significado profundo….pero igual voy a seguir buscando solo les encargo k si llegan a dar con el significado de TAOKIYARI..pues me gustaria saver si en verdad se usa para designarle a nuestro padre de cari&o asi….de todas maneras MIL GRACIAS por responder y suerte…..y como dicen los huicholes todos somos hijos de una flo llameante…..paz y luz para todos
!!
at 9:27 pm - 30th enero 2010 Permalink
Hola que tal Ivan.
Te mando mis Felicitaciones por tu Paternidad, ya nos estaràs platicando que nombre elegiste para tu Heredero.
Y reitero mis felicitaciones y la invitaciòn a que nos visites màs seguido y que mejor que nos escribas un post, que te parece la idea?
Saludos a Todos.
at 1:22 pm - 5th julio 2010 Permalink
Hola Homero.
Lamento encontrar este escrito hasta ahora.Me había perdido de algo en verdad interesante. Felicidades!
Llevo cerca de 5 años buscando a quién contactar para hacer un viaje iniciático con un Maraakáme; hablo de El Viaje del Guerrero, mismo que me han comentado es un viaje que te enfrenta con tus peores temores, y al final de este, queda uno fortalecido. No quiero caer en manos de falsos chamanes, sino con alguien que en verdad guíe. Si sabes algo para ayudarme en este viaje te agradeceré me proporciones sus datos para contactarle. Me gustaría hacer dicho viaje en Octubre de este 2010, mes en el que cumplo 48 años, y que coincide con las fechas del viaje a Wirikúta de los Huicoles.
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