Para empezar esta historia, es necesario que empieze a familiarizarlos con los protagonistas.
Dos muchachos locos e idealistas, que amparados por la corta edad, y las ansias de aventuras, se unieron para cruzar buena parte del territorio nacional, hasta llegar al pais del sur, esos locos eramos mi amigo Ricardo, muchacho de 20 años, y un servidor tambien de 20 años.
todo comenzo un dia 5 de enero del año de 1979, precisamente el dia en que el papa Juan Pablo II empezo su primer visita pastoral a nuesto pais, con todas las ganas de aventuras llegamos a la caseta de la autopista Mexico-Puebla, aproximadamente a las 8 de la noche, agarramos el primer aventon en un trailer que transportaba harina (ya se imaginaran como llegamos a la primer parada), en Izucar de Matamoros, y como ya no agarramos mas aventones esa noche, pues nos dedicamos a buscar en donde pasar la primera noche a la intemperie, y nada mas encontramos lugar en una gasolinera a la orilla de la carretera, y pues a tratar de dormir, a la mañana siguiente, desayunamos , y de nuevo a utilizar el “gordo” para seguir nuestra aventura, logrando llegar a la siguiente parada, que era la pequeña ciudad de Huajuapan de Leon, que por cierto tenia poco tiempo de haber sufrido una embestida de la naturaleza, en forma de terremoto, encontramos una ciudad un poco devastada, muchos daños en la ciudad, pero lleno de gente amigable, y trabajadora.
A lo largo de ese dia, logramos conseguir mas aventones, pero por desgracia, solo era para recorrer pequeñas distancias, de conductores que solo iban a tal o cual kilometro de la carretera, ya que por lo general iban a ranchos cercanos, para abastecerse de comida para su ganado, o a vender sus artesanias; y asi se paso el dia brincando de aqui para alla, hasta que empezando a nochecer nos adentramos mas y mas a la hermosa e imponente sierra de Oaxaca, hasta por fin disponernos a descansar en otra gasolinera en un pueblito serrano llamado Noschititlan.
A la mañana siguiente nos pusimos en marcha, aventon tras aventon, y era un suplicio, ya que era una curva tras otra, asi infinitamente, pensaba para mis adentros, que estoy haciendo aqui, durante casi todo ese dia me la pase renegando de haberme embarcado en semejante aventura, maxime que ese dia por el calor asfixiante, se me estaba cerrando la garganta, asi que aparte de todo ese malestar, no podia ni comer, y los sorbos de agua eran un suplicio, pero al fin, llegamos a una ciudad grande y hermosa, la capital del estado de Oaxaca, y como ya era muy tarde, nos dispusimos a buscar un lugar donde pasar la noche, y que mejor lugar que la terminal de los autobuses A.D.O., y asi fue, mal que bien pudimos descansar esa noche, y a la mañana siguiente a seguir el camino, paso a paso ( mas bien aventon tras aventon), hasta que ya casi la tarde llegamos a la parte mas angosta de nuestro pais, llamada el Itsmo de Tehuantepec, y a una zona que todos los traileros que nos habian hecho el favor de recogernos en la carretera que era muy peligrosa, llamada “Las Ventosas”, cosa que un poco mas adelante pudimos constatar, ya que por esa epoca del año existen rachas huracanadas de vientos, que incluso han llegado a volcar trailers con todo y su carga, por fortuna no llegamos a ver algo asi, pero si pudimos experimentar en carne propia por que el mote de “Las Ventosas”, en ese lugar al fin pudimos entrar a comer a un pequeño restaurante, comida de verdad “aleluyaaaaaaaaa”, partimos de ese lugar y ya con aventones un poco mas largos, al fin ya casi de noche penetramos a ese maravilloso y hermoso estado de nuestra republica llamado “Chiapas”.
Continuamos nuestro camino, aventon tras aventon, y de repente llegamos a un lugar maravilloso, llamado “El Cañon del Sumidero”, que lugar tan impresionantemente bello, de verdad que hasta quita el aliento ver esa imponente belleza, es increible pensar, que desde la parte de arriba, se vea apenas un hilillo de agua, pero ya bajando, sea un rio tan enjundioso y lleno de vida, bueno total que ahi estuvimos unas cuantas horas, tomando fotos y mas fotos, (claro que yo solo me limite a tomarlas) Ricardo era el temerario que hacia piruetas para que me diera un infarto, ya que yo soy definitivamente un coyon en cuanto a la altura se refiere jajajaja, ya entrada la tarde continuamos el camino, y por fin ya se vislumbraba la llegada a la capital del estado, pero antes era necesario pasar por un lindo y romantico lugar llamado “Chiapa de Corzo”, una linda ciudad pequeña, con su hermoso kiosko, y un poco mas adelante , al fin arribabamos a Tuxtla Gutierrez, la capital del estado; y de nuevo a buscar donde pasar la noche, cosa que nos costo trabajo, ya que no nos dejaban quedar en la terminal de los autobuses Cristobal Colon, lo que al final conseguimos, disfrazandonos de pasajeros jaja, ya que como podran suponer, no estabamos en las condiciones aptas de limpieza; al llegar la mañana, nos dispusimos a continuar con nuestro camino, nuestras siguientes paradas eran San Cristobal de las Casas, Comitan de Dominguez, y nuestro destino inicial, el ejido “Rodulfo Figueroa”, para lo cual tuvimos que atravezar por la extraordinaria belleza que posee ese hermoso estado, desde la imponente selva Lacandona, las lagunas de Montebello (bellisimas) y los bosques, hasta que al fin, despues de 5 dias de aventuras llegamos a nuestro destino inicial, que alegria!!!!.
Ahi nuestra meta era compartir con los campesinos su dificil vida ( no olvidemos que por ese entonces, yo era un activo militante del ejercito cristiano socialista jajajaja vaya utopia) la verdad nos la pasamos de lujo con esas sencillas y trabajadoras personas, fueron dos semanas de aprendizajes y lucha constante en las labores del campo, fue una experiencia inolvidable.
Un dia nos enteramos que la frontera con el vecino pais del sur estaba a solo unos cuantos kilometros, asi que para finalizar nuestra visita a esas personas, nos dispusimos a llegar a la frontera, cosa que logramos rapidamente, solo para admirar los hermosos valles centrales de Guatemala, ya que no nos permitieron pasar, ya que no llevabamos la cartilla militar, aparte que al vernos, los soldados guatemaltecos, creian que eramos miembros de alguna guerrila, y nos corrieron en forma no muy amistosa, al ver que no ibamos a tener oportunidad de pasar, no nos quedaba otra cosa que disponernos para el largo regreso a casa, cosa que logramos en solo dos dias de camino, ya que afortunadamente conseguimos aventones largos y constantes, sobre todo el que conseguimos desde Cintalapa Chiapas, hasta Tehuacan, Puebla, camino que la verdad nos hizo sudar frio, ya que fue sobre una plataforma de un trailer, e ibamos amarrados a la plataforma por cables de acero, y asi recorrimos esa distancia, a veces en tramos demasiado peligrosos, como las llamadas “curvas de Acutzingo”, que la verdad es aterradora, para decirles que en la parte de arriba de las curvas, asi como en la parte de abajo, hay un nicho de la virgen de Guadalupe, donde TODOS sin excepcion, se paran para santiguarse; ya el camino desde Tehuacan Puebla, a la ciudad de mexico fue todo muy facil, y asi acabo mi aventura por los hermosos y peligrosos caminos del sur.
Espero sinceramente que lo disfruten, tanto como yo disfrute al escribirlo, saludos a toda la familia de xpresandote, bye.

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5 Comentarios
at 9:55 am - 2nd julio 2009 Permalink
Hola que tal Gerardo.
Por fin publicaste el tan esperado y prometido post,
ahora que ya encontraste al caminito, seguramente nos estaras visitando muy seguido, eso me parece genial.
Que aventura, la verdad yo nunca intenté tener una experiencia similar, las pocas ocaciónes que pedi aventón fué de Echegaray al C.C.H. de Naucalpan que no es mas de 1 K.M.
Cuanto tiempo estubieron amarrados en la plataforma del trailer ?
Fueron muchas incomodidades pero por lo que xpresas valio la pena, una buena experiencia.
Y tu amigo Ricardo era del grupo de los del tinaco? Seguramente lo conosco.
Muy bien Gerardo te felicito, muy buen post, buena aventura.
Te mando un abrazo.
Saludos a Todos.
at 12:44 pm - 2nd julio 2009 Permalink
Muy bien Gerardo, muy buena crónica de esta aventura, la disfruté mucho. Es un placer leerte y esperamos contar con más de estas aportaciones, recibe un abrazo gordito.
at 10:17 pm - 2nd julio 2009 Permalink
Gerardo, leer tu crónica me hace recordar aquellos años, cuando, supuestamente, pedir aventón ya era más arriesgado que aventurado, y peor para quien lo daba, porque para entonces ya se contaban toda clase de anécdotas atroces. De todos modos, uno de chavo tomaba cualquier riesgo y ahí estaba, parado en la carretera, anhelando que alguien lo llevara lo más lejos posible. Y así a muchos nos tocó viajar cortas o largas distancias y ahora recordamos aquellas aventuras con algo de nostalgia.
Por cierto, de la ruta que mencionas ya dentro de Chiapas, creo que hay un error, salvo que hayan entrado por otro camino, pues primero debieron haber llegado a Tuxtla Gutiérrez y el Cañón del Sumidero, y después a Chiapa de Corzo.
Gracias por este post que nos hace revivir aventuras similares.
at 9:53 am - 3rd julio 2009 Permalink
Excelente, Gordo. Me sorprende que para escribir no tartamudeas ni te comes las uñas ni te jalas la chamarra (o a lo mejor si, jajaja), pero muy, muy bien, algo bueno dejo el leer tantos Mafaldas, eh? jajaja.
Excelente narracion, querido Gordito. Un abrazo, brother.
at 7:27 pm - 7th julio 2009 Permalink
En aventon, eso se podia hacer hace muchos años y vaya si era aventura. Saludos Gerardo
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