¿Somos en realidad un mono evolucionado y no hemos perdido nuestra naturaleza animal? O ¿En realidad somos seres humanos pensantes y civilizados, con sentimientos y emociones?
Dentro de una selva de distintas clases sociales y distintas nacionalidades, la teoría de Darwin acerca del proceso de selección natural, en donde la supervivencia del más apto es la que reina tanto en la oficina como en la vida cotidiana, empezaba a cuadrar en mi cabeza un poco atolondrada. El hecho de que yo no creyere en la teoría de la evolución que dice propiamente que provenimos del mono, no me hacia exenta por completo.
Me encontraba en el proceso de superar mi reciente ruptura con el que parecía ser el rey de dicha selva, si no de la de la república mexicana, al menos de la mía propia. Mi buena amiga y yo nos reuníamos para tomar un café. En realidad no me encontraba desecha, misma situación que me tenía en verdad extrañada, sin embargo, no era momento para hablar de mi situación amorosa cuya separación vislumbraba ser algo esporádico, o eso me decía a mi misma para engañarme y no llorar. Era un momento para que mi compañera me expresara sus inquietudes y recientes dudas acerca de su relación, que fuera de ser una relación, era algo un tanto extraño. Mi amiga era un espécimen raro, de esas especies que ya no existen, y es que en realidad los seres humanos a veces actuamos de una manera muy similar a los animales.
Ella parecía haber sido amamantada en una manada, de esas que le permiten a sus crías explorar el mundo solo hasta que llegan a la edad adulta. Una de las especies del reino animalia mas parecida a su situación, era la llamada científicamente Cervus elaphus o mejor conocida en el reino humano como El Venado o Ciervo. Las hembras de dicha especie viajan en manada y andan juntas, hasta el momento del apareamiento, en donde dos machos se disputaban a la hembra en celo, en un combate a muerte, si antes no llega otra especie más astuta como el lobo y devora a la hembra en celo.
En el caso de mi amiga, había vivido bajo un alto régimen militar creado por sus padres y nunca había tenido una relación amorosa. A su edad la cual cada año la acercaba mas a la edad de treinta, estaba empezando a explorar la selva y sus maravillas, sin tener la mas remota idea de lo que hacia. Sus padres no le habían advertido de los peligros que podían hacerse presentes en dicha exploración, tampoco le habían advertido de las especies depredadoras que se podía encontrar en el camino, al parecer no le habían hablado de la cadena alimenticia que existía aquí en la tierra de los mortales, en la cual ella era la presa, tan solo por el hecho de ser mujer. En un país donde el feminismo se ha hecho presente, mas no se ve a diario, los hombres siguen teniendo el poder en muchas áreas, tanto laborales, como de la vida cotidiana.
A todas nos pasaba lo mismo, sin embargo, después de haber sido mordidas por un depredador mas astuto y quedar verdaderamente lastimadas con algunas heridas profundas que, a su ves dejaban cicatrices, habíamos aprendido a defendernos en un mundo, en donde podíamos encontrarnos con toda clase de especies, y así mismo huir sin ser vistas, en cuanto reconocíamos a alguno. De cierta forma todas esperábamos encontrar a nuestro ciervo macho dispuesto a batirse en un duelo de vida a muerte por nuestro amor, pero esa especie se encontraba prácticamente extinta. Y aunque yo creía haber encontrado el mío, me encontraba un poco dudosa de que él lo hiciera algún día.
¿Qué pasaba con las relaciones hombre-mujer hoy en día?
En mi búsqueda de poder entender la verdadera razón y naturaleza del “hombre”, entiéndase los dos sexos, me cuestione sobre lo siguiente: Hoy en día es difícil ver parejas en verdad felices y sin algún tipo de problema vicioso, en el aspecto psicológico y emocional. ¿Es que acaso no somos aptos para las relaciones de pareja? ¿Es posible que exista una solución a ello? Si Dios en el Génesis nos dice que el hombre fue hecho para vivir en comunión con una pareja, por que a veces resulta tan difícil.
Platicando con un miembro del sexo masculino me respondió de la manera más concisa que jamás me habría imaginado. ”Fácil, la teoría del mas apto” Inmediatamente me fui a Darwin y su teoría, ¿Qué había de verdad en eso? Al terminar de empaparme acerca de la teoría del proceso de selección natural, me di cuenta que era verdad. Los animales buscan reproducirse con algún animal de su misma especie que sea el mas apto, para así asegurarse que sus genes produzcan una mejor raza. Sin irnos muy lejos, en los criaderos de ganado lechero, toman a una vaca joven de buena raza y la aparean con el “semental por excelencia” que cumple con todos los estándares de reproducción y raza bovina. De esta forma el ganadero se asegura que la raza mejore, y por lo tanto la leche. Tantas mujeres como hombres descartamos todo ser que muestre algún indicio de debilidad, buscamos “mejorar nuestra raza y genes” por lo que buscamos seres fuertes y con cualidades tales como: Inteligencia, madurez, sentido del humor, etc. Que a veces es difícil de encontrar pero no imposible, todos poseemos esas cualidades, tomos estamos hechos de lo mismo, y aunque a algunos nos cueste mas trabajo desarrollarlos, siempre con un empujoncito se pueden lograr. ¿Pero que pasa cuando la persona que esta a tu lado no esta dispuesta a esperar a que eso suceda?
Tanto hombres como mujeres vamos buscando que nuestras parejas tengan fortaleza de carácter, que sepan lo que quieren en la vida, con metas planteadas, con los pies sobre la tierra e independencia económica y emocional. Sin embargo he notado que al ser humano le resulta muy difícil en estos días comprometerse en una relación, algunas personas se lo adjudican a la falta de tiempo, al exceso de trabajo, a que no existe su persona ideal. Volviendo a la teoría de Darwin, después de analizarla un tanto, me pude dar cuenta que en efecto nosotras mujeres buscamos sementales para así asegurar que la unión sea todo un éxito. Sin embargo esos sementales, o buenos partidos como se diría vulgarmente, fuera de querer una relación o un compromiso, no les interesan más que disfrutar de las rosas del amor de algunas mujeres y seguir su vida de solteros, para no complicarse la existencia. ¿Acaso hemos hecho que las relaciones se vuelvan un tanto frías y nos hemos olvidado del amor y el romanticismo?
Mi querida amiga estaba siendo victima de un espécimen como el antes mencionado y no había nada que nosotras, su manada de fieles amigas pudiéramos hacer al respecto. Simplemente ella se negaba a creerlo y había decidido continuar. Y es que muchas veces así éramos, o así somos. Queremos que un hombre derrepente mute y evolucione de su ser natural para convertirse en algo que no es, pero eso esta muy lejos de convertirse en realidad. Solo si llegase una domadora de hombres verdaderamente experimentada, podría hacerlo, pero para ello no todas somos expertas. Así que no nos queda mas que seguir esperando que llegue ese ciervo elegante, con cuernos afilados y bien acicalados para ofrecernos una cita en un restaurante romántico y ¿por que no? una posible relación.




6 Comentarios
at 8:29 pm - 6th octubre 2009 Permalink
Hola Amance, imagino que eres nueva aquí y supongo que sin que sea mi papel, me toca darte la bienvenida. Ya lo hará Ger de manera muy formal mañana.
Inicias con un texto muy interesante. El título indica ciencia, pero el cuerpo del texto habla sobre las relaciones humanas, visto desde la óptica femenina. Me ha gustado mucho por la manera cómo has logrado combinar ciencia con psicológica cotidiana y luego cómo mezclas analogías del reino animal con la relación hombre-mujer, tomando el ejemplo de tu amiga como hilo conductor.
Se me ocurren muchas cosas para comentar acerca del texto, sin que sea en defensa de los machos (y vaya que tendría que hacerlo, faltaba más…) porque hay puntos en que estoy de acuerdo contigo y otros no tanto. Aquí lo dejo por ahora, en la bienvenida y en el gusto de leerte. Estaré al pendiente de otras opiniones y estoy seguro que habrá muchas. Saludos…
at 9:20 am - 7th octubre 2009 Permalink
Hola Amance.
He disfrutado mucho leyendo tu post.
Sobre todo, porque está lleno de sentido del humor.
Un besito
at 5:29 pm - 7th octubre 2009 Permalink
Hola Homero, muchas gracias por la bienvenida y tambien por tus observaciones, que gusto saber que alguien leyo mis palabras. En efecto no dudo que tengas muchos comentarios al respecto, y que tambien este equivocada en muchas cosas de las que digo… ya que yo lo veo desde el punto femenino, no dudo que en el tuyo tamnbien se pueda encontrar a muchas mujeres que actuamos de la misma forma en que actuan los hombres y viceversa. En fin.. Gracias por tu comentario. Muchos saludos.
at 5:30 pm - 7th octubre 2009 Permalink
Hola Versoazul, muchas gracias por tu comentario, que gusto saber que lo has hayado un tanto comico, ya que esa es un poco la idea. Que tengas excelente dia! Saludos.
at 3:47 am - 8th octubre 2009 Permalink
Hola Amance!!! Interesante tu texto. Puedo asegurarte que así como hay miles de mujeres esperando ese ciervo elegante, hay miles de hombres esperando su contraparte. Está difícil encontrar a una pareja ideal porque entonces nosotros tendríamos que ser la pareja ideal del otro y el problema es que tanto ellos como nosotros podemos caernos del pedestal de lo ideal y hacernos añicos.
Buen post y bienvenida al blog!!!
at 8:08 am - 9th octubre 2009 Permalink
Hola que tal Amance.
Me uno a la serie de Bienvenidas a nuestra Casa y celebro tu llegada.
Buen post, bien escrito que se centra en las relaciones Humanas.
Y te invito a que continues con nosotros.
Saludos a Todos.
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