Shek es mi esclavo, mi lacayo, mi palafrenero, mi servidor. ÉL ha sido explotado desde que tengo uso de razón con una frialdad glacial ‘propia de los grandes indiferentes como yo‘. Nunca me han importado sus sentimientos (si es que los tiene), he sido un verdugo descarado con él pobre sumiso de Shek.
Siempre lo exploté, me gustaba hacerlo, era un placer liberar mi autoridad con él. Siempre ha sido sometido a una labor donde nunca le pagué ni con el más mínimo agradecimiento. Con su eterna labor de traerme el placer y de evacuar lo inservible solo se ha hecho ganador de una vestimenta horrible el cual se lo di para que no ande calato.
Hemos crecido juntos; yo pude ver el mundo, él se pudrió en la soledad; yo pude elegir mi destino, él no dejar de obedecer; yo pude hacerme un tatuaje, él no puede ni bañarse; yo puedo reír, el esta desalmado y no tiene gestos. En conclusión soy soberano y a él lo pongo donde se me pegue la regalada gana.
Le he hecho muchas jugarretas y travesuras, muchas veces lo he ahorcado aprovechando su incapacidad quejumbrosa, otras tantas no lo he dejado dormir, y en algunas ocasiones donde realmente me tentaba ver su capacidad de fuerza bruta le daba tanto trabajo para que luego no pueda levantarse por buen tiempo a joder.
A pesar de todo he decidido ser su amigo, pero a él no le importa, no me hace caso. Se ha relajado y simplemente no soy nada ni nadie para él. Ha decidido dejar de ser inherente a mi y mis órdenes egoístas. Ahora el se ha dedicado a descansar todo ese cansancio acumulado en esos quinquenios de servidumbre.
Debo ser sincero, así él haga lo que sea o me digan lo que sea, no me arrepiento de haberle hecho todo, al hoy, perezoso de Shek. Lo volvería a repetir todo con mucho ahínco, sin quebranto alguno. La vida es así de dura a veces y le he enseñado con grandes y arduas tareas como es el mundo.
Aun soy su dueño y patrón, lo malo de todo es que por mas vago y flojo que se haya vuelto en estos años, no quiero que muera, por que si muere no lo podría tirar a la basura, sinceramente estoy muy acostumbrado a su presencia de nacimiento “Después de todo tenemos buenos recuerdos y hemos vencido guerras los dos juntos trabajando en equipo (sea el soldado y yo su general)”. Tampoco lo podría matar, creo que nunca lo querré matar, por que después de todo Shek es mi órgano sexual.
Roger Alexander 03-12-2009
Diario: intentando ser escritor.

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2 Comentarios
at 12:06 am - 5th Diciembre 2009 Permalink
Hola Alexander!!! Primero me dio risa tu escrito y luego me quedé reflexionando sobre ello… dices “…Con su eterna labor de traerme el placer y de evacuar lo inservible…”, es decir ¿De veras te parece que Shek evacuaba lo inservible? Ahí sí que no estoy de acuerdo…
Luego añades “…Aun soy su dueño y patrón…” se me hace que “tu empleado” está en huelga por lo que le resta de vida…
Al último dices que Shek es “el soldado y yo su general”… pues lindo soldadito que no puede ponerse en firmes con las órdenes del general…
Como que no me gustó tu relato… “…se pudrió en la soledad…” ¿cual soledad si gozaba las mieles de que la vida le regalaba?
De plano que el general y patrón era un mal agradecido y no supo apreciar la labor de su trabajador, y el empleado y soldado se puso en huelga y rebeldía de por vida… para la mala suerte del general…
Saludos Alexander!!!
at 2:30 am - 5th Diciembre 2009 Permalink
Gra cias por tu acido comentario Seoane. No puedo defenderme en este escrito, en general casi nunca lo hago, pero si lo hago.
Mi escrito es satiro e imperfecto, tiene angulos y grandes puntos debiles.
Me desenmasca y me pone mascara, es un escrito muy personal.
Sinseramente las opiniones mas acidas son las que mas me han hecho mejorar.
Tratandose de ti y tu trayectoria aca , no me queda mas que decirte que estoy de acuerdo contigo. Felicitaciones
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