Se ha despertado mi corazón por que estoy enamorado, se ha despertado la mañana en el anochecer gélido. Hubo un pajarito muy cerca de mi ventana que cantaba un Turuturuturu. Suena libre, suena desenfadado, el no conoce la vida humana, yo tampoco conozco su vida, pero suena bien el Turuturuturu.
Debí escribir mi tesis ese día, pero acabe haciendo poesía, verdades de mi corazón. Y repetir ese Turuturuturu, ese cántico tan libre de reglas. Al llegar ella me aprieta el rojo dentro de mi pecho y oigo otra vez un Turuturuturu.
Le traje rosas de su color preferido para ponerlas en un florero. Ella bajo encantada por la antigua escalera, vistiendo una blusa blanca y los pies descalzos. Un pajarito se ha sumado al coro y repiten juntos otra vez el Turuturuturu. La naturaleza nos regala sonidos hermosos y el hermoso sol de la mañana entra sin permiso por el tragaluz repartiendo luces más débiles. Es el escenario perfecto para un buen día.
He tratado de complacerla, le invite a comer, fuimos al cine, le regalé una vieja poesía de Calderón de la Barca y frente al mar le prometido bajarle una estrella que luego saque de mi bolsillo. Un beso delicado corresponde mis expectativas, y aquel pajarito que nos ando siguiente nos despierta de ese beso con su Turuturuturu.
Vivimos en una fabula de Esopo, con un pajarito que intenta hablar desde aquella ramita. Otro día un loro que intentaba entrar por la ventana acabo ganándose un lugar en nuestro corazón. Es hermoso, esta entrenado y con una botellita de trago le enseñamos a repetir algunas palabras: amor, amistad, felicidad, fuerza, comprensión, éxito.
Un mes después nuestro perro logró aceptar al gato que encontramos en una carpita de la playa, ahora el amanecer es con Turuturuturu, un loro que proclama superación y un gato que duerme placidamente sobre la panza de un perro. Estamos llenos de hijos adoptados y ella esta embarazada. Un par de años después de nacer nuestro hijo le pregunté – ¿Cuando nos llenamos de tantos animales? El bebe se anticipo a nuestra respuesta jugando con el perro, moviendo la cola al gato, y repitiendo las palabras del loro. Ese fue el preciso momento donde cogimos la cámara la pusimos en automática y dijimos todos: Turuturuturu.
Roger Alexander 10-03-2010
Diario: Intentando ser Escritor.





4 Comentarios
at 8:00 pm - 10th marzo 2010 Permalink
hola Alexander!!! ya hasta foto pusiste de avatar eh??? quien te viera jajaja. entonces cuenta si esto es ficcion o estas enamorado, anda cuenta cuenta. se me hace que si con eso que hasta foto pusiste!!! pero sabes una cosa??? tutexto esta padre pero de repente brincdaste del ahora con la descripsion de la manana y el pajarito y al final ya pasaron un parde años y ya tienen muchos hijos. la verdad la verdad me confundio.!!!
at 8:14 pm - 10th marzo 2010 Permalink
los hijos adoptados me refiero a los animalitos… jajajaja
Bueno el pajarito no lo puse en la fotografia por que supuestamente estaba siempre en la ramita (cerca de mi ventana).
siempre he andado enamorado de la música, la gente de verdad y de otras pasiones que de alguna manera las he dejado entrever. En el amor de pareja por el momento hay algo bonito pero no de esos amores que matan o que me alejan de las grandes pasiones por las cuales vivo y me inspiro.
at 8:11 pm - 11th marzo 2010 Permalink
Hola que tal Alexander.
El dìa de hoy fuè un buen dìa un dia al que le dedique unos minutos màs a mi hobby Xpresandote y dejè hasta el final este post, vamos uno màs que me gustò, de Momento Nuestra Cometa Miranda se confunde con las historias, pero yo, parece, que ya agarrè el patìn Jejejeje
Una historia muy simpatica, me imaginè al gato durmiendo en la panza del perro Jejejeje y al loro platicador Jejeje
Buena historia.
at 8:17 pm - 11th marzo 2010 Permalink
jajaj si es una historia amena— muy poco vista en la realidad… pero muy linda.
Deja un Comentario