Juan José Rodríguez Prats
2 de mayo de 2010
Hace algunas décadas, tuvo gran repercusión en México un libro denominado El hombre mediocre del argentino José Ingenieros. Hay un párrafo que no me resisto a reproducir: “En ciertos periodos la nación se aduerme dentro del país. El organismo vegeta; el espíritu se amodorra. Los apetitos acosan a los ideales, tornándose dominadores y agresivos. Es el clima de la mediocridad”.
Me parece que hoy, más que el crimen organizado o la inseguridad, el problema más grave para México radica en la pobreza espiritual de su clase política, que adolece de una falta grave de sentido común y que no está comprometida con la verdad y con el reconocimiento de los hechos, primer deber ético. Hay una enfermedad que penetra hasta los huesos y que nos lleva a problematizar toda solución. La mezquindad partidista y la estrechez de miras han estancado el proceso para consolidar nuestra embrionaria, pervertida y precaria democracia.
Atrincherados en un discurso político que se caracteriza porque cada quien se siente dueño de la verdad, por la falta de racionalidad, porque prevalece el insulto y la descalificación, los avances resultan prácticamente imposibles. De esa manera no nos aproximamos a los acuerdos. Tenemos que repensar la política y propiciar un lenguaje diferente que pueda permitir el verdadero diálogo y conducir al consenso.
Me permitiría señalar algunos ejemplos de notables contradicciones, incongruencias y graves fallas.
Andrés Oppenheimer, en su libro México en la frontera del caos (pp. 173-174), relata que Alberto Anaya le confirmó que Carlos Salinas lo había alentado a crear el Partido del Trabajo, agregando que “México es un Estado napoleónico, paternalista”, en el que “el gobierno paga todo, hasta para que lo critiquen”. En ese partido está hoy Andrés Manuel López Obrador.
Un gobierno puede definirse como de izquierda o de derecha, pero la consistencia ideológica se mide por el buen o mal uso de los recursos gubernamentales. Los políticos mexicanos somos malos para administrar lo ajeno. Bastaría analizar la forma en que las dependencias de gobierno invierten los recursos del pueblo de México. Los gobiernos estatales destinan cuantiosos recursos en publicidad. En el Estado de México, el candidato que ya se identifica con la ultraderecha, ha saturado en tal forma el territorio de esa entidad que no me extrañaría encontrar espectaculares en el Nevado de Toluca. López Obrador presumió en su campaña para Jefe de Gobierno, que le daría prioridad a la inversión que beneficiara a los pobres. Sin embargo, en lugar de dotar de agua potable y drenaje a la delegación Iztapalapa, prefirió construir el segundo piso que, según se infiere por datos aislados –que no por información proporcionada por las autoridades–, su costo rebasa los cinco mmdp. Un ejercicio costo/beneficio, además de demostrar lo poco funcional de la obra, concluiría que favorece a los sectores más pudientes del D. F. Amalia García presume hacer en Zacatecas un gobierno de izquierda, pero si se analizan las grandes decisiones en materia de inversión, resulta que su gran obra es la construcción de oficinas públicas. ¿Es ésta la prioridad en un Estado con tantas carencias?
Jesús Ortega se define como de nueva izquierda. Sin embargo, en la campaña federal del 2009, la publicidad de su partido consistía en convocar a la ciudadanía a consumir los productos nacionales, idea sostenida en las primeras décadas del siglo XIX por el padre del pensamiento conservador, Lucas Alamán.
Alejandro Gómez Arias, en el remoto año de 1955, escribió que muchos “observadores sinceros”, consideraban al PRI como “un organismo burocratizado, inerte, irremediablemente desprestigiado y, aunque parezca paradójico, como el más conservador de los partidos de nuestra escena política”. El PRI, hoy, confirma este diagnóstico. Se ha opuesto a todo tipo de reformas, aun a las que propuso desde el poder. Me duele en lo personal que una reforma tan noble, aprobada prácticamente por unanimidad en la Cámara de Diputados para darle efectos generales al amparo en materia fiscal, fuera frenada en el Senado por gestión de importantes despachos y de los grandes contribuyentes. Tampoco quieren aprobar una reforma energética para que haya inversión en México. Prefirieron, cuando gobernaban el país, que Pemex se asociara con la Shell para establecer una refinería en Houston.
Del PAN, ya me encargaré en otro artículo.
¿Qué propondría yo en este escenario? Que, antes de las ubicaciones ideológicas, precisemos algunos principios fundamentales:
1) Quien es deshonesto, no es de izquierda ni de derecha. Para sustentar una ideología, se requiere autoridad moral.
2) Quien es irresponsable, no realiza la tarea fundamental del político, que consiste en asumir deberes.
3) Desconfiemos de las autodefiniciones, que siempre optarán por lo más atractivo y lo más fácil. Analicemos mejor actitudes y conductas.
4) No se es de una ideología de una vez y para siempre, pues los virajes en este campo, por razones muchas veces legítimas y otras veces de intereses, ocurren en política todos los días.
En resumen, ante la confusión de hoy, retornemos a algo elemental: una política de principios.




10 Comentarios
at 3:02 pm - 10th mayo 2010 Permalink
Rodriguez Prats, bienvenido y muchas gracias por tu post. “El hombre mediocre” de José Ingenieros es uno de mis libros favoritos, tanto que cuando dejé México y me vine a vivir a Estados Unidos, fue uno de los pocos libros me me traje conmigo.
Esperamos leer más posts tuyos.
at 11:39 pm - 10th mayo 2010 Permalink
Hola Juan José.
Me gustan mucho tus últimos puntos…
Yo creo que basicamente, la única ideología necesaria para vivir una buena vida en cualquier ámbito es vivirla desde la “Integridad” .
Claro que primero hay que saber qué cosa es…
Gracias por tus puntos de vista.
Un saludo
at 8:48 am - 11th mayo 2010 Permalink
Hola que tal Juan Josè.
Antes que nada te doy la màs cordial de la Bienvenidas a Nustra Casa y tu entrada me pareciò màs que perfecta entraste por la puerta principal con un buen post.
El Libro que mencionas no lo leì, pero ya los estarè buscando para leerlo el que si lei fuè el de OppenheimerMèxico en la frontera del caos.
En tu post citas muy buenos datos que màs adelante estarè xpresando.
Te invito a que continues con nosotros y subas màs post tan interesantes como este tu primer post.
Te mando un fuerte abrazo.
Saludos a Todos.
at 11:32 am - 11th mayo 2010 Permalink
Juan José Rodríguez Prats, ¿el político mexicano? ¿ex-senador y diputado? Vaya honor para Xpresandote tenerlo participando con esta familia. ¿Sí es el mismo?
at 11:40 am - 11th mayo 2010 Permalink
Woow, estupendo texto describiendo la política, sobre todo la mexicana. Estaré muy pendiente de cuando publiques el artículo del PAN.
Ojalá pudieras añadir tus razones al haber pasado del PRI al PAN.
Recibe un fraternal saludo.
at 6:43 am - 12th mayo 2010 Permalink
Hola Juan José!!! Supongo que sí has de ser ese polìtico mexicano que Betito describe en el comentario # 4… y que adméas fuiste delegado en la Venustiano Carranza… y que estudiaste en la Universidad veracruzana… ¿verdad?
Por cierto, Betito y yo tenemos un amigo excelente amigo que trabaja en esa Universidad y que es completamente anti-panista… sin embargo, se expresa muy bien de ti y creo que eres uno de los pocos panistas (tal vez el único panista) que le cae muy bien.
Coindico con lo que escribiste en tu post. Las cuentas amañadas de AMLO son protegidas por Ebrard y será hasta el 2016 cuando nos enteremos de sus turbios manejos… será entonces cuando se le caiga la máscara al ex-jefe de Gobierno del DF.
Mientras tanto, goza de total impunidad con la bandera de “honestidad valiente” utilizando a los que menos recursos tienen para poder salirse con la suya… lo bueno es que perdió su oportunidad de llegar a la silla presidencial.
Muchos saludos!!!
at 7:03 am - 12th mayo 2010 Permalink
Hola que tal Nuestra Estrella Seoane.
Valla que estan bien informados tanto tù como Betito sobre nuestro nuevo amigo Chiapaneco de Nacimiento Juan Josè, ya solo es que lo confirme
at 7:09 am - 12th mayo 2010 Permalink
Hola Ger!!! En realidad no sé si Rodríguez Prats nació en Chiapas, pero sí estudió en la Universidad Veracruzana y sí es un político tabasqueño… aunque estaría mejor que él viniera y nos comentara algo.
Lo raro es que no ha venido a escribir un solo comentario sobre lo que aquí hemos dicho.
Saludos!!!
at 7:28 pm - 16th mayo 2010 Permalink
Hola. Muchas gracias por todos sus comentarios. Efectivamente nací en Chiapas, justo en un rancho ubicado en la frontera con Tabasco. Toda mi familia es tabasqueña, por lo que aunque quiero mucho al estado en el que nací me considero un político tabasqueño.Gracias por permitirte participar con mis comentarios a través de este medio
at 7:52 am - 17th mayo 2010 Permalink
Hola que tal Juan Josè.
Como ya lo xpresò Betito es un honor para nuestra casa, para Nuestra Universidad el contar contigo.
Y nos has dado un paseo por varios escenarios politicos en los que tristemente se ve una pobreza espiritual de la ” fuerza Politica” que se ve por todos lados, esa falta de compromiso politico resaltando su autoridad moral, asumiendo con compromiso sus deberes para los que fueron elegidos, ahi està el caso de Peña Nieto que por todos lados anda con su bandera de yo soy el elegido, sus constantes salidas que a Israel, al Vaticano, su marcada publicidad que anda en boca de todo mundo, en fin asi es est de la politica en Mèxico y como bien lo xpresaste en el cuarto punto los virajes en este campo ocurren todos los dias y en estos virajes, este cambio de ideologias, me imagino fuè como ocurrio en el 94 cambiando el color y la ideologia de tu bandera, considero que fuè un cambio oportuno y que te ha dado buenos frutos.
Te mando un fuerte abrazo y nuestro agradeimineto por tu participaciòn y tus futuros post y comentarios.
Saludos a Todos.
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