xpresandote.com

Siempre Angelina en mi corazón Alexander Almendras

Escrito por Alexander Almendras el Lunes, 12 de julio del 2010 a las 12:07 pm Ir al Blog de Alexander Almendras




Tuve que emprender un viaje repentino a Buenos aires. A la tierra de Fito y Calamaro, del Pelusa y de las lindas nenas. Sentía esa clara corazonada que era el preciso momento para hacerlo, ya que me moría de ganas de ver a mi Angelina, ella es mi inspiración, mi chica de humo, mi poeta de los cielos, mi escritora predilecta.

Son años de estrecha relación con ella, una relación camuflada, un pacto de amor consagrado y una lealtad mutua irrenunciable.

Nos encontramos en una caceta de hamburguesas al lado de mar de plata. Fue impactante verla luego de varios meses, le llevé sus chocolates y me tiré sobre mi camisa todo el perfume que a ella le encanta. Allí venía ella toda rozagante, con su cabello brilloso, y sus faldita blanca mostrando sus frondosas piernas, con su típica caminada sensual que no es nada más que secuela de su donaire. La besé con pasión con esa magia de la primera vez, la cargué y le di vueltas mirando lo ruborizada que estaba.

Es esa magia que nos envuelve, esas cursilerías que nos decimos al oído, esos sueños despiertos que nos regalamos en la acera. Como si fuéramos infantes, extasiados, perdidos en la realidad.

-Te extrañé mi escritora preferida – se lo dije soltándole mi corazón entero en esa frase –
-Que bueno que has venido mi amor, antes de todo, en casa mi hermano quiere pedirte disculpa por el puñete que te tiró en la discoteca de Miraflores.
-No te preocupes, es periódico de ayer, al menos le hice saber que eres mi tesoro, el proyecto de mi vida, y que ni la fuerza de ese gorila rubio, ni su metro noventa me va amedrentar para dejar de gritar lo que siento por ti.

Fuimos a su casa, mientras gozaba el panorama de la ciudad, en el taxi charlamos de nuestros últimos escritos y poemas, compartimos los chocolates y nos besamos hasta el alma. Me dijo que tenía dos sorpresas para mí y que me las haría saber en casa. También me dijo que a pesar de ver muchos adonis, nunca me engaño ni con el pensamiento. – le creí por que ella no miente, para ella mentir es sentirse menos que la otra persona, ser un cretino pusilánime.
Llegamos a su casa, la familia fue muy hospitalaria como de costumbre, el manganzón de su hermano me abrazó ofreciéndome disculpas y obsequiándome una lata de cerveza. – Angelina me quito la lata de quilmes y se lo bebió por completo, dando gala de quien tiene el poder –

Todos se fueron a un compromiso familiar, dejándonos solos en casa. Me tomó fuerte de la mano y jalándome me llevó a su terraza, allí me dijo: Quiero que veas algo mi amor, y contemplando el cielo despejado me inicio el dialogo.
- ¿Tú crees que los ángeles mueren?
- Angelina, mi amor, no creo en esas cosas, aunque confieso que me gustaría que fueran ciertas.
-¿Por qué? – me sostuvo de la mano y me beso en al frente -
- Porque así muchas cosas tuvieran sentido mi amor, la poesía tuviera más fondo, el río no acabaría en una corriente de agua golpeando las piedras, y el cielo fuera aun más misterioso, por último nuestros corazones locos destellarían amor hasta nuestras próximas vidas.

Tomo mi mano y la elevó al cielo tapando la luna, me dijo: Ahora no hay luna mi amor, porque un ángel a caído muerto en la tierra y la luna no se va ver hasta que el ángel cobré vida acá en la tierra – le sonreí y quise adivinar donde iba esto, mi novia no es alguien predecible, y eso me encanta pero tampoco quiero caer en sus juegos como un incauto –
-¿Dónde está el ángel?- le besé la mejilla izquierda, donde lleva un lunar igual que el mío -
- Ese ángel esta acá, soy yo mi amor, y ahora que has venido tú, tengo vida, soy el ángel que siempre ha estado en tu espalda – saco mi mano de la luna besándome y derramando sus lagrimas por su delicado y hermoso rostro, luego me dijo: Ahora el cielo tiene luna por que estas a mi lado, todo tiene sentido para mí, y no quiero escribir poesía ni nada, porque prefiero vivir aferrada al presente, desenterrar la mujer hedonista que hay en mí.
La llevé cargada a su cama, la cubrí a besos y le leí uno de mis poemas que escribí llorando meses atrás, esperando un momento sublime como este, lleno de detalles emotivos y huachaferías del amor – pensé que esto era como un sueño que pronto se iba acabar, ya extrañaba este momento sin que terminé, por que los malditos obstáculos de esta vida siempre nos han alejado –

Luego de estar tirados tres horas en la cama jugando como dos tórtolos, me fui al baño a evacuar la orina que me reventaba la vejiga, y al salir por el pasillo escuché una canción especial para los dos. Perdido en la melancolía no quise entrar al cuarto, me senté en la cómoda alfombra del piso abrasando mis piernas y escuché Angelina cantar en ingles, repitiendo la letra de sixpence none the richer:

No sueñes que se acabo
Hey Tu, Hey Tu
Cuando el mundo llegue
Ellos vienen, ellos vienen
Para construir una pared entre nosotros
Nosotros sabemos que no ganaran.




Se acercó a mí y me dijo: es nuestra canción ¿Recuerdas mi amor?, espero nunca lo hayas escuchado con otra chica mi niño melómano -sentados en ese pasillo de alfombra roja, me pidió que nos casemos en ese país lo antes posible – imaginaba que este viaje iba cambiar mi vida, pero a un matrimonio siempre lo he considerado como una sentencia.
Esas eran sus sorpresas de las que me había mencionado: La hermosa canción, que es como un himno a nuestro amor y el matrimonio que hasta en sueños le dado la espalda por ser una idea carcelaria.

Aquella noche fue de mil años, me sentía taciturno, y en estado grogui llamé por teléfono a la filosofa desencadenada, me aconsejó que viva el momento, ya que era perfecto dado nuestra juventud, y además nuestro pasado había sobrevivido a hecatombes sentimentales demostrando un amor poderoso, de los que llegan al tuétano. También hablé al implacable de la soledad, él me alegó que si mi amor a ella es más grande que el amor a mi propia soledad y espacio donde naufrago en mi conciencia acepté sin reparo. Por último mi amigo el caudillo del placer, tan liberal como siempre me dijo que si casarme con ella me traía más beneficios en el amor, el placer y la felicidad que estando siempre a escondidas firme el compromiso con frenesí – tenía el apoyo moral en esta aventura del amor, pero aun así tuve una lucha de monólogos internos hasta el amanecer –

Fue un jueves a las cuatro de la tarde, no invitamos a nadie, ni hablamos con sus padres, solo era ella y yo. Nos casamos, no sin antes conversar claramente sobre mi compleja sexualidad. Sabe que tengo alejado ese menester de macho semental, por que de ser un salta camas, pase a ser una especie de asexuado. – ella solo río diciendo: Por lo visto aun voy a seguir con la curiosidad de saber que es tener sexo, pero no hay mal que dure cien años –
Es curioso entender que por la vida pasan muchos amores, pasiones, relaciones y de pronto a la vuelta del mundo me veo casado con una mujer que al inicio solo admiraba por su gran inteligencia, su especialidad en bromas y dar consejos certeros – Cupido debió estar apuntando la flecha mucho tiempo pero dado nuestro comportamiento desenfrenado y desapegado nunca logró darnos hasta llegar acá –

Platicamos largas horas, frente a mar de plata, comimos las famosas bondiolas. Ese día de recién casados, no hablamos de cultura, ni de música. Todo eran sueños, besos, abrazos y más besos. Luego dispusimos caminar de la mano por el obelisco de buenos aires y pasar por la avenida corriente, recibiendo en el camino toda clase de ofertas sexuales.
En un arranqué impredecible, propio de Angelina, me llevó de la mano a un prostíbulo, al ingresar me hiso sentar en el enorme sillón rojo, y trajo una meretriz que andaba en hilo dental para que se sentará en mis piernas. Pidió un par de cervezas y me aseguró todo el tiempo que quería solo comprobar algo.- Me sentía como una monja vieja en ese sitio, mas ridículo no había estado jamás, ya empezaba a comprender todas las huachaferías de algunos amigos limeños –
La chica sobre mis piernas, era de Paraguay, tan guapa como mi esposa, pero la sentía vacía, como una bonita bolsa llena de aire. Angelina la lleno de preguntas sexuales en las que estuve invitado a participar, y así despertar la fábrica de feromonas en mí – Era obvio que nunca se me iba parar la pinga, esa parte mía y yo hemos dejado de trabajar en equipo hace mucho tiempo –

Luego de un largo tiempo donde la desgraciada chica se movió y zarandeó mis piernas, retando avalentonadamente mi poderío viril dormido, Angelina le pidió que valla por dos cervezas más, mientras ella verificaba tocándome el miembro si en realidad no había crispación alguna. Me asentó una sonrisa sarcástica diciéndome: Mi amor eres un desastre – cogimos las cervezas y salimos de aquel burdel, la llevé a su casa y regresé a la casa de mi amigo donde me hospedaba temporalmente.

Los próximos días fueron un culto al amor, nunca tuvimos relaciones, salimos mucho por la ciudad y me hiso probar esos exquisitos platos con carne en los restaurantes porteños. Nos tomamos fotos en cada lado de rincón milberg, y en una de las tiendas le compré rosas blancas como símbolo de la pureza de amor que nos rodea. De verdad la amo más de lo que mi cuerpo pueda manifestar, más de lo que el huracán de mi garganta pueda pronunciar y mucho más profundo de lo que mis manos puedan escribir. Si tuviera que morir de este corazón débil que padezco solo quisiera que fuera por amor a mi dulce esposa Angelina.

El día que partí, la abrasé sin querer soltarla, y con un miedo muy humano de perderla en una jugarreta del destino. Hasta quise orar por mi esposa Angelina. Siempre fuimos unidos pero libres, tan libres que cuando le dije que debía volver a Perú a seguir con mis planes y a escuchar algunas mofas de mis amigos por lo rápido que regresaba de Argentina, ella me dijo: Anda mi vida, pero no olvides que estas casado y que ahora tienes una mujer que te ama y una historia linda que contar. ¿No es así esposo mío?

Roger Alexander 16-12-2009
Diario: Intentando ser Escritor


armonisex.com


7 Comentarios

  1. ger ger MEXICO escribio
    at 10:00 am - 13th julio 2010 Permalink
    1

    Hola que tal Alexander.
    Lo estoy viendo y està fantastico, me regreso al trabajo, màs tarde lo termino y vde igual forma termino el de los pantalones abajo Jejejeje

  2. Adrián López escribio
    at 4:31 pm - 16th julio 2010 Permalink
    2

    Noto que estás intentando contar una buena historia Alexander… esta no está nada mal.
    Saludos.

  3. ger ger MEXICO escribio
    at 8:57 am - 17th julio 2010 Permalink
    3

    Hola que tal Alexander.
    Una Historia erotica de principio a fin, buena historia con un buen final.
    Como bien lo xpresò Ariàn no està nada mal està màs que bien, me gustò

  4. Alexander Almendras Alexander Almendras escribio
    at 10:20 am - 17th julio 2010 Permalink
    4

    Hola, es una historia algo tierna y erotica ijijjiji….

  5. ger ger MEXICO escribio
    at 9:32 pm - 17th julio 2010 Permalink
    5

    Hola que tal Alexander.
    Ya subì la canciòn que cantò Angelina.

  6. Alexander Almendras Alexander Almendras escribio
    at 1:50 pm - 18th julio 2010 Permalink
    6

    asi..donde esta?

  7. ger ger MEXICO escribio
    at 7:22 am - 19th julio 2010 Permalink
    7

    Frio frio muy frio sigue buscando.

Deja un Comentario

Tu email nunca sera compartido con nadie. Los campos requeridos estan marcados con *

Quicktags: