Hola que tal !
Buscando y buscando en mi cuaderno postero encontrè otra leyenda Japonesa a ver que les parece.
Cuenta la leyenda, que hace ya muuucho tiempo un viejo carbonero que vivía con su esposa, en una pequeña cabaña
El carbonero se llamaba Yoshiba, y su esposa se llamaba Fumi. Los dos vivían en la isla sagrada de Mija Jivora, donde nadie tiene derecho a morir. Cuando una persona enfermaba lo mandaban a la isla vecina, y si por casualidad moría alguien sin síntomas, enviaban el cadáver a toda prisa a la otra ribera.
La isla, la más pequeña del Japón, era también la más hermosa. Estaba cubierta de pinos y sauces, y en el centro se alzaba un hermoso y solemne templo, cuya puerta parecía que se adentre en el mar.
Los dos ancianos eran admirados por el resto de la aldea por dos virtudes: su resignación y perseverancia a la hora de aceptar y superar los avatares de la vida y el amor que los unía.
El suyo, como tantos otros en Japón, había sido un matrimonio concertado por sus padres: Fumi no había visto nunca a Yoshiba antes de la boda y éste sólo la había entrevisto un par de veces a través de las cortinas y había quedado admirado por su rostro ovalado, la gentileza de su figura y la dulzura de su mirada.
Desde el día del casamiento, la adoración fue mutua. Ambos disfrutaron de la alegría de su enlace que se multiplicó con creces con tres hermosos y fuertes hijos de nombres Ikido, Sharako y Hiro Pero también se vieron sacudidos por la tristeza de perderlos, a los tres, una noche de tormenta en el mar, esa tragica noche despues de pescar y al querer regresar a casa los sorprendiò una fuerte tormenta y gracias a la energia de Yoshiba logrò mantener a flote la pequeña embarcaciòn, pero la tormenta ya se encontraba en sus momentos màs fuertes y un rayo partiò en dos la pequeña embarcaciòn, Yoshiba solo viò cuando sus tres hijos se abrazaron, esa fuè la ultima imagen que tenia de ellos, ya que por màs que los buscaron y buscaron nunca los encontraron.
Aunque disimulaban ante sus vecinos, cuando estaban solos lloraban abrazados y secaban mutuamente sus lágrimas. En el lugar central de la casa construyeron un altar, en memoria de sus hijos y cada noche llevaban ofrendas y rezaban ante él.
Pero últimamente una nueva preocupación había aumentado la congoja de sus corazones. Ambos eran mayores y sabían que ya no les quedaba mucho tiempo. Yoshiba se había convertido en las manos de su esposa y Fumi en sus ojos y sus pies, y no sabían cómo podría superar uno la muerte del otro.
Una tarde, Yoshiba sintió la necesidad de volver a ver el lugar donde había trabajado durante más de cincuenta años. Se encaminó hacia el lugar atravesando el frondoso bosque que existía en la isla. Pero al llegar a un claro del bosque, y observar los árboles, tan conocidos, se dio cuenta que había algo nuevo. Tanto años trabajando allí, y nunca se había fijado en que debajo del árbol más grande había un manantial de agua clara y cristalina. Yoshiba sintió una terrible sed y se acercó a la fuente. Cogió un poco de agua y bebió. Al rozar sus labios, 
sintió la necesidad de beber más, pero al ir a recogerla observó su reflejo en el agua y vio que habían desaparecido las arrugas de su rostro, su pelo era otra vez una hermosa y negra cabellera y su cuerpo parecía más vigoroso. Aquella agua tenía un poder misterioso que lo habían hecho rejuvenecer.
Entonces sintió la necesidad de volver corriendo a decírselo a su esposa.
Cuando Fumi lo vio llegar no conoció a aquel mozo que rápido se acercaba hacia la casa, pero al estar junto a él observó sus ojos y lo reconoció. Cayó desmayada al recordar sus años de juventud, pero Yoshiba la levantó y le contó lo que había ocurrido en el bosque.
Decidieron que ella iría por la mañana, porque ya era de noche y podía perderse, a beber también de la fuente
A la mañana siguiente, Fumi se fue al bosque.
Yoshiba calculó la espera en dos horas, porque aunque a la ida tardaría más por su edad y la falta de fuerza, a la vuelta llegaría enseguida porque habría recuperado su juventud. Pero pasaron dos horas, y tres, y cuatro, y hasta cinco, por lo que Yoshiba empezó a preocuparse y decidió ir él mismo al bosque a buscar a su esposa. Cuando llegó al claro vio la fuente, pero no encontró a nadie. Entre el murmullo de las hojas y el crujido del agua oyó un gorjeo como el que hace cualquier cría de animal cuando está sola. Se acercó a unas zarzas, las apartó y encontró una pequeña criatura que le tendía los brazos. Al cogerla, reconoció la mirada. Era Fumi, que en su ansia de juventud había bebido demasiada agua y había regresado a su primera infancia. Yoshiba la ató a su espalda y se dirigió hacia casa.
A partir de entonces, tendría que ser el padre de la que había sido la compañera de su vida.
Ger.








10 Comentarios
at 12:13 pm - 13th agosto 2010 Permalink
AY GER, AY GER, pero para poder emular a Betito y ahora a Chava necesito escribir el “ay” 278 más y me abstendré, pero ya lo dije y bien sabes por qué. Saludotes…
at 9:02 am - 14th agosto 2010 Permalink
hola Ger!!! que bonita leuenda me ha gustado mucho mucho. eso de la eterna juventud es como el sueño de toddos no??? pero hijole al final que gacho y yo creo que es gacho porque la mujer abusodel regalo que les habia dado ese lugar o sea la naturalesa o los diosos no??? muy padre la leyenda pues y con todo y su mensaje. besoos!!!
at 9:03 pm - 14th agosto 2010 Permalink
Hola que tal Homero.
Genial , celebro ver tu comentario, valla es un halago para mi, Muchas Gracias.
¡ A J U A !
Te mando un fuerte abrazo.
at 9:05 pm - 14th agosto 2010 Permalink
Hola que tal Nuestra Cometa Miranda.
Que tal de vacaciones?
Celebro verte por aqui, y me da mucho gusto saber que la leyenda te gustò, esta muy bonita tan bonita como tu.
Te mando muchos ¡ M U A S !
at 10:28 am - 17th agosto 2010 Permalink
Ahora estas full leyendas
at 2:40 pm - 17th agosto 2010 Permalink
Gugu-tata.
Tero chupete y bibi o teta y teno culín mojao
at 2:45 pm - 17th agosto 2010 Permalink
Hiola Ger.
Disfruté tu bonita leyendam, muchas gracias .
¿Cómo estás chamaquito?
¿Tú también Bebiste de la Fuente?
Je,je.
at 2:46 pm - 17th agosto 2010 Permalink
Uy, no té, no té si toi borasssa
at 5:42 pm - 17th agosto 2010 Permalink
Hola que tal Nuestra Belleza Versoazul, Nuestra Luz.
Que tal pasaste el dìa 11?
Jejejeje si yo tomè agua de la fuente, pero es un secreto Jejejeje que no se entere Betito porque le va a correr a buscarla Jejejeje como ya està chocheando y luego de repente se la va el aviòn
at 6:35 pm - 17th agosto 2010 Permalink
Hola que tal Nuestra Belleza Versoazul, Nuestra Luz.
Como has estado? que tal tus actividades?
Veo que te pasò lo mismo que a Fumi por beber demasiada agua de la juventud ya regresaste a tu 1a infancia que no?
Jejejejeje
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