Esténpreparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del hombre. PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO Lecturas del día:· Is 2,1-15: El Señor reúne a todos los pueblos en la paz eterna del Reino de Dios· Sal 121,1-2.3-4a (4b-5.6-7).8-9: Vamos a la casa del Señor· Rm 13,11-14: Nuestra salvación está cerca EVANGELIO+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 24, 37-44
Jesús a sus discípulos: -«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto, estén en vela, porque no saben qué día vendrá su Señor. Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estén también preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del hombre.» Palabra de Dios. Un par de ladrones habían escavado un túnel para entrar a la bóveda de un banco, pero alguien había dado el pitazo a la policía, de tal manera que cuando el primer ladrón asomó la cabeza dentro de la bóveda, recibió un certero macanazo en la boca que le rompió la dentadura, lo que hizo que retrocediera inmediatamente llevándose las manos a la boca. El segundo ladrón, que estaba en el túnel le preguntó al primero que qué le pasaba, a lo que éste respondió aún con las manos cubriéndose la boca: -Mejor entra tú, porque a mí ya me ganó la risa. Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. No, definitivamente no sabemos en que momento hemos de ser asaltados, ni en que momento puede ocurrir un accidente o en que instante puede pasar un percance, de lo contrario, tomaríamos las precauciones necesarias para poder evitarlo. Nuestro estilo de vida cambió radical y definitivamente en todo el planeta a partir del ataque terrorista del 11 de Septiembre del 2001. A partir de ese momento, se creó una psicosis de delirio de persecución tremendo, sobre todo en los Estados Unidos, que ha llevado a tomar medidas extremas con marcadas connotaciones racistas. A partir de ese día, quién no sea rubio, de ojos azules y hable el Inglés sin acento, es considerado sospechoso de terrorismo, por lo cual, es más conveniente a los intereses de esa nación, el no reconocer los derechos básicos de todo ser humano para vivir dignamente y no ser tratado de ilegal. La posibilidad de otro ataque terrorista es menor a la posibilidad de ser afectados por otro tipo de catástrofes. Florida es afectada cada año por un buen número de huracanes, Kansas sufre los embates de los tornados y California vive amenazada por la posibilidad de un terremoto. Estar preparados no significa solamente el saber que va a suceder, sino el tener un plan de acción para poder reaccionar adecuadamente cuando se dé el caso. Esto supone el tener reservas de agua, alimentos, radio con baterías, linterna, botiquín de primeros auxilios, dinero en efectivo y ponerse de acuerdo como familia en donde poder encontrarse en caso de estar separados cuando ocurra la hecatombe. ¡Que terrible resulta el vivir día a día con el temor de que hoy pueda ocurrir una desgracia! Estar preparado, no debe significar el vivir atemorizado, sino el ser capaz de vivir en plenitud porque estamos listos para confrontar lo que venga. ¿Qué pasaría si me dijeran que hoy he de morir? Probablemente iría corriendo a buscar a un Sacerdote para que me confesara, trataría de reconciliarme y pedir perdón a todos aquellos que hubiese ofendido, haría penitencia y me pasaría el día de rodillas y pidiéndole a Dios que tuviera piedad de mí para no ir a parar al Infierno y de ser posible, ni siquiera pasar por el Purgatorio. Se dice que a San Francisco Javier le hicieron esa misma pregunta mientras jugaba a las canicas: ¿Tú que harías si te dijeran que hoy vas a morir? A lo que el Santo contestó tranquilamente: Seguiría jugando a las canicas. ¡Eso es estar preparado! Es vivir de tal manera que no nos agarren las prisas a la mera hora, ni que seamos víctimas del pánico, ni de ningún temor. Es vivir día a día como si este fuera a ser el último. No para vivirlo con angustia, sino con plenitud. Lo más seguro que tenemos al nacer, es la certeza de que vamos a morir y esto, puede ocurrir en cualquier momento. Puede ser hoy, o dentro de muchos años. Consideremos que hoy es una ganancia. El pasado, ya se fue y por lo tanto, ya no existe. Tan sólo nos quedan los recuerdos y unas cuantas fotos que nos recuerdan que antes éramos mas jóvenes y menos feos que ahora. El mañana aún no llega, por lo tanto, tampoco existe. Lo único que tenemos es el hoy, que es un regalo de Dios, por eso los gringos le llamamos “Present”, es decir, “Regalo”, porque es un presente de Dios, un regalo que nos brinda cada día para vivirlo en plenitud. ¿Para qué desperdiciarlo en enojos? Vivamos plenamente en el amor. Probablemente mañana, Dios nos dé otro presente. Disney