¡¡¡ A T E N C I O N!!! querido público asistente a la extraordinaria pelea sobre la inmortalidad.
Tenemos la decisión del jurado calificador de esta contienda y es finaaaaal!!!

¡¡¡ A T E N C I O N!!! querido público asistente a la extraordinaria pelea sobre la inmortalidad.
Tenemos la decisión del jurado calificador de esta contienda y es finaaaaal!!!
Aqui les dejo el cuento corto de ciencia ficcion mas aclamado de todos los tiempos, escrito en 1956 y que me parece una lectura fascinante que mezcla con meastria temas como la ciencia, la fisica, el universo, la creacion y la inmortalidad, tan de moda por aqui ultimamente. Le pongo una dedicatoria especial para el entrañable hermano “Jinks”, el fan No.1 de la ciencia ficcion y del gran Asimov, quien por mucho tiempo intento interesar mi loca cabecita en esos temas que nunca me entraron hasta que me tope con el libro “Opus 100″, que hace mucho tiempo dejo olvidado en mi casa. Un abrazo, brother!
LA ULTIMA PREGUNTA
Isaac Asimov
SI UN NIÑO VIVE CON LA CRITICA
Aprende a condenar.
SI UN NIÑO VIVE CON OSSTILIDAD
Aprende a pelear.
-Has viajado hasta
el centro de mi alma
y me nutres cada día y
cada instante, lo haces vida…
El texto que les pongo a continuación explica de forma muy simple y entendible lo que esta sucediendo con esta crisis y que podemos hacer para lograr sobre llevar esto. Desgraciadamente no se quién sea el autor de este texto que me llegó por mail y que esta enfocado a México pero creó que aplica en cualquier parte del globo terraqueo.
Espero sus comentarios.
Yo le conocí…
Está en mi conciencia y sé que no fue un sueño.
Caminó por esta tierra hace 2000 años y no había nada más bello, ni “los lirios” del campo que tanto le gustaba acariciar.
No, este post no va a contener un video de Bo Derek ni una foto de Lynda Carter, para desilusion de muchos, sino que voy a escribir acerca de una mujer a la que siempre conoci adulta, aunque ella tenia unos 7 anios cuando interpretaba los papeles de cantinera, enfermera, sargenta, supernina o india piel roja en los juegos infantiles, pero sobre todo, y desde entonces, un papel que siempre le salio bien y muy pronto dejo de ser juego para convertirse en una responsabilidad: el de mama.
Desde que yo tenia 5 anios, mi mama desaparecio de mi vida, sin avisar, y de pronto esta nina tuvo la autoridad y el poder de no darme permisos, de ordenarme, reclamarme, reganarme, exigirme, obligarme…y acusarme. Vaya poder para una nena que no me llevaba mas de 10 centimetros de estatura. Y, claro, me converti en un verdadero demonio y la hacia rabiar sin descanso tirando mas juguetes en lugar de guardarlos, hechandole mas arroz en su plato, soltandome de su mano para cruzar la calle y mirandola con rencor cuando sus acusaciones me causaban dolorosas palizas. En mi madura mente de 6 anios revoloteaba un pensamiento tan adulto como patetico: quieres el poder? paga el precio, querida.
16/03/2008.
Entré a casa riendo a carcajadas fuertes, pensando en esos personajes.
Yo estaba feliz, atando las tomateras a sus tutores, colocando nuevos tutores,
eliminando brotes de “vicio” y cuidando a una planta de melón que nació
sin que yo la plantara, ella ha sido atracción para alguno de los depredadores y
le comen todas las noches varias hojas. Me preocupa que después de ella sigan
con otras plantas, y no he visto pistas de que bicho es. La forma en que
quedan las hojas es típica del caracol o babosa. Esta noche ya programe el cel.
para que me avise de salir a mirar. En eso estaba cuando pasa la Sra. del
Diácono de la Parroquia Possolo (Católica ella, la Parroquia) se detiene frente
a mi jardín – huerta y exclama:
- ¡A que linda la quinta!
La acompañan varias mujeres que no conozco, amigas tal vez.
- Si está dando lindos frutos, ya hice 4 comidas con las acelgas y ya hay
tomates pequeñitos.
Ella y el esposo (El Diácono) viven en una esquina, terreno que es municipal,
y casa que han construido lentamente, ya viviendo en ella cuando era de lata
y madera. Siempre me saludaron cuando pasaba por su frente, no los conocía
mas que por verlos alguna vez en la Parroquia. Siempre me llamaba la
atención que a cualquier hora estaban juntos charlando, discutiendo, regañando
a los hijos; una parsimonia en su andar cuando él salía hacíamos un trecho de
camino juntos; sedentarios y siempre leyendo. Yo no sé muy bien que es eso
de Diácono, pero parece ser un ayudante del Cura en tareas varias. Y un día sé
descubrió que hacía un trabajo que no tenía asignado. Para uso en su hogar
retiraba en préstamo comestibles que luego devolvía. El conocimiento de ese
proceder le significó quedarse sin la llave de la alacena y más trabajo pa´l
Cura.
- Escuchen, les dice a las mujeres que la acompañan – se manda la parte con
que come de la quinta.
Me fastidió ese comentario, no lo hice por presumir era la verdad. Tan verdad
como que Jesús fue crucificado. Mi ánimo raramente afectado y absorbido
por razonamientos sobre dilemas que la vida tira sobre la mesa pa´discutir.
Contesté:
- Me atacás con ese comentario falso, entonces rápido fuera de mi acera, je je.
- Sabés que yo tengo – pasa caminando el Diácono, no me mira, pero su
cara gordita deja ver esa sonrisa que tiene dibujada en el rostro – 2 zapallos y
un morrón que nacieron solos, pero lo comento en voz baja para que no me los
roben.
Me acordé de la Alacena de la Parroquia …mmm, ¿contradición? ¿Hablar porque tienes boca? ¡¿Sabrás del episodio?!
- Cómo decís eso, ¿quien se va a llevar lo que no es de él?
Alacena. Llaves. Confianza. No robarás. Todos los seres humanos tienen
derecho a comer. Todos los seres humanos tienen derechos. Todos los seres
humanos tienen. Todos los seres. Todos los. Todos. T. Trabajen. Trabajen algo.
Trabajen algo más. Trabajen algo más que no. Trabajen algo más que no van
a verse. Trabajen algo más que no van a verse. Trabajen algo más que no van a verse empujados a. Trabajen algo más que no van a verse empujados a tener que usar. Trabajen algo más que no van a verse empujados a tener que usar. Trabajen algo más que no van a verse empujados a tener que usar
la Alacena. Trabajen algo más que no van a verse empujados a tener que usar
la Alacena de una comunidad. Trabajen algo más que no van a verse empujados a tener que usar la Alacena de una comunidad sin su permiso.
Diácono: “ Leíste lo que predicó Jesús Hombre”. Te falla la memoria o la moral.