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	<title>El Blog Donde puedes Xpresarte Sin Restricciones - Xpresandote.com &#187; Crear blog, blog gratis, hacer un blog  Blog Xpresandote.com  El blog donde puedes Xpresarte sin restricciones, Solo hay una forma de decirlo</title>
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	<description>Solo hay una forma de decirlo... Xpresandote.com</description>
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		<title>Futbol ¿espejo de la política? Intrínseca correlación</title>
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		<pubDate>Wed, 11 Feb 2009 17:56:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Homero Adame</dc:creator>
				<category><![CDATA[Deportes]]></category>
		<category><![CDATA[Futbol]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Comparación entre política y deporte]]></category>
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		<description><![CDATA[Hace algunos días, el 29 de enero para ser preciso, Agustín Ramos nos compartió un ensayo que tituló: &#8220;La selección mexicana y la economía se parecen&#8220;. En mi comentario del día 31 anticipé que trataría de rescatar un ensayo que escribí hace mucho tiempo y que aborda el mismo tema. Recuerdo que se publicó en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span style="color: #993300">Hace algunos días, el 29 de enero para ser preciso, Agustín Ramos nos compartió un ensayo que tituló: &#8220;<strong>La selección mexicana y la economía se parecen</strong>&#8220;. En mi comentario del día 31 anticipé que trataría de rescatar un ensayo que escribí hace mucho tiempo y que aborda el mismo tema. Recuerdo que se publicó en el periódico El Norte (de Monterrey) y posiblemente en El Reforma, el domingo 1° de julio de 2001, cuando la selección estaba al borde de la eliminación para el mundial de 2002. Aunque mi texto es bastante viejito y menciona nombres (de políticos y deportistas) que ya no están, creo que el tema en sí no ha perdido actualidad, y más ahora que la selección empieza la última fase eliminatoria con tanto pesimismo en contra. Aquí lo subo, pues, y a ver qué les parece. (Pueden cambiar nombres de políticos y de deportistas para leerlo con &#8220;actualidad&#8221;.)</span></p>
<p style="text-align: center">- &#8211; - &#8211; - &#8211; -</p>
<p><span id="more-3143"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: 128%;text-align: center"><span style="color: #0000ff"><strong><span style="line-height: 128%">Futbol ¿espejo de la política?</span></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: 128%;text-align: center"><span style="color: #0000ff"><span style="line-height: 128%">Intrínseca correlación</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: 128%;text-align: justify"><span style="color: #0000ff"><span style="line-height: 128%"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: 128%;text-align: justify"><span style="color: #0000ff"><em><span style="line-height: 128%">Por Homero Adame</span></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Es de suponerse que existen muchísimas personas que tienen un mayor interés en los deportes que en los aconteceres políticos del país. Por el contrario, y por lógica, quienes prefieren la política y poco o nada de interés muestran por la vida deportiva deben ser los menos. Sin embargo, también hay puntos intermedios, en los cuales mucha gente no tiene inclinación alguna, o siempre están al tanto de ambas, etc. Yo, en lo particular, poca atención le presto a la política y sí me gustan determinados deportes.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Siempre que una civilización alcanza cierto grado de desarrollo social, los deportes juegan un papel primordial en la vida cotidiana e, incluso, influyen en la política de los pueblos. Mucho hemos leído de las grandes gestas deportivas de la antigua Grecia, en las cuales troyanos contra cretenses contra atenienses, etc., se enfrascaban en grandes duelos donde los perdedores no sólo perdían el día, sino que también la vida y, encima de todo, avergonzaban a su pueblo. Cosas similares sabemos de nuestra historia prehispánica entre xochimilcas contra tlaxcaltecas contra nahuas contra purépechas contra aztecas, por ejemplo; todos pueblos civilizados que encontraron en el juego de pelota una forma de relacionarse. Aquí también los resultados eran similares: la vergüenza y muerte del perdedor y la gloria del ganador. Los deportistas eran una especie de guerreros, o seres semi divinos, que representaban a su nación, a su tribu o a su clan. Eran la quintaescencia de la fuerza, la inteligencia, el carácter, la disciplina y el coraje de todo un pueblo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Hoy en día, con la globalización, el futbol es el deporte que más une (¡y divide!) al mundo, y los representativos nacionales son los que en una cancha hablan por su pueblo. Aquí en México, uno de los temas favoritos y más vergonzosos es el de la Selección de futbol y su paupérrimo desempeño en sus últimas intervenciones internacionales. No es de dudarse que casi todos los mexicanos estén enterados, de alguna u otra manera, sobre esto. Cuando situaciones así se presentan, casi todos tenemos la mejor opinión y creemos estar en lo correcto. A nadie se le dificulta encontrar mil explicaciones y mil y un culpables.<span style="line-height: 110%"> </span></span></p>
<p style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Algo parecido ocurre con nuestra vida política. Cuando las cosas van bien, pocos hablan de ello, pero al momento que se tornan difíciles o surgen escándalos, casi todos opinamos y sentimos tener la razón. Aquí no es necesario encontrar culpables porque bien “sabemos” quiénes son, y dicha culpabilidad suele recaer en el presidente en turno, el gobernador, alcalde o comisario ejidal, dependiendo del problema, su magnitud y su situación geográfica. En pocas palabras, por razón natural la responsabilidad siempre recae en el líder, en aquel que tiene mayor jerarquía.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"><span style="line-height: 110%"> </span>En el pasado, más de uno ha dicho o escrito sobre la íntima relación que existe entre política y deporte o, mejor aún, en cómo la Selección Nacional de futbol es no sólo nuestro representante frente al mundo, sino la manifestación del desarrollo político del país. Dada la situación actual que se vive, las mismas voces, plumas y picateclas, así como muchos otros, ya tienen su opinión bien definida y la expresan a su manera: entre amigos, en los corrillos del café, en publicaciones, en noticieros, en Internet, etc., y, en el menor de los casos, lo tienen muy claro en su mente aunque no lo difundan.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Decimos, y coincidimos la gran mayoría, que el desempeño del equipo mexicano en futbol ha sido el peor en muchísimos años, o en toda la historia como selección (no hablaremos de las Olimpiadas, puesto que el saldo es aun peor). Pero esto no es nuevo ni debe sorprender a nadie; en otras palabras, es la manifestación de los propios altibajos que se están viviendo en la república. Si nos remitimos a los detalles, podemos encontrar lo siguiente:</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">En los años 70, cuando México era el indiscutible gigante de la <span style="font-variant: small-caps">concacaf</span>, la política echeverriísta representaba fielmente lo mismo. Quién no recuerda aquella frase de “Es mejor ser cabeza de ratón que cola de león”, la cual hacía evidente alusión a que resultaba más saludable para nuestra imagen convertirse en el líder del tercer mundo que el pelagatos del primero. De todos modos, sufrimos la ignominiosa eliminación en Haití para el mundial de España 82. ¿Cuál gigante?</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Luego vino el sexenio lopezportillista, cuando de repente nos hicimos “multimillonarios” con los pozos petroleros, y las perspectivas de crecimiento eran inminentes. En ese tiempo se viene el pre mundial de Argentina 78 y México arrasa con todos sus contrincantes en el estadio Azteca. Teníamos a una “gran” selección que, se decía, era campeonable. En el mundial se demostró lo contrario: fuimos los últimos y el hazmerreír de todos. Al poco tiempo el país estaba en quiebra, con una deuda impagable. Y el resultado, en futbol, fue una nueva eliminación, ahora contra Honduras, para el mundial de España 82.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Inmersos en una crisis sin precedentes, la Selección representa grismente el espíritu del tiempo delamadridista, con un equipo bautizado como “Los ratoncitos verdes”. Sin embargo, el mundial México 86 medio nos salva en imagen, con una actuación mediocre para las expectativas creadas, pero todos orgullosos por haber superado los logros anteriores (el 6to lugar en México 70). El entrenador hasta entonces fue aquel serbio que luego habría de volver por sus fueros. A la postre vienen y van técnicos nacionales con poca, nula o mediocre experiencia para dirigir a un grupo de divos egocéntricos.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Termina aquel sexenio de olvido e inicia el salinista en medio de rumores, enredos, tranzas, fraudes electorales y cuanta cosa más, y la Selección es suspendida por el tristemente célebre caso de los “cachirules” para el mundial de Italia 90. Más notoria no podría ser la simbiosis política-deporte. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Pero, contra todos los pronósticos, el país crece: se estabiliza económica y políticamente, con un gobierno tachado de fraudulento pero aparentemente eficaz. La Federación Mexicana de Futbol también pasa por una etapa de golpes bajos, cambio de mandos y poca credibilidad. Entonces, en esos años, la Selección mexicana es dirigida por un argentino, César Luis Menotti, con quien también crece. Es nuestro parte aguas en futbol. Los jugadores empiezan a tener personalidad y confianza en sí mismos, comienzan a jugar en equipo. México se convierte en algo así como una potencia mundial en este deporte y en otros ámbitos también. El país, a los ojos del mundo, es otro y “el milagro mexicano” se convierte en un parte aguas y ejemplo para otras economías, en particular las tercermundistas. Sin embargo, a Menotti también le mueven el tapete los nuevos directivos y deciden correrlo para integrar a la Selección a un entrenador mexicano, Mejía Barón, quien saca gran provecho del flujo impuesto por el argentino y lleva a un embalado México a su máxima gloria internacional, con un inusitado 2do lugar en la Copa América. Económica y futbolísticamente, México ya es una realidad.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Después viene el “desastre” del mundial de Estados Unidos 94. Desastre porque todos creímos que ahora sí contábamos con un equipo que llegaría más lejos. Pero el fantasma de los penales, aunado a la pichicatez de Mejía Barón, nos puso en nuestro sitio. Si los tiros de penal fueron errados ese año, no así los tiros de bala que cimbraron a la nación, con un levantamiento armado, un precandidato presidencial asesinado y luego un secretario general del partido en el poder, también acribillado. Estábamos de nueva cuenta entrando en una crisis, ahora social, y en lo futbolístico también. Había que hacer algo, y pronto. Rodó la cabeza del mojigato estratega nacional para beneplácito de todo mundo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">En diciembre de aquel año inicia el insulso sexenio zedillista y en pocas semanas se viene la crisis económica más desastrosa que recordemos, con millares de negocios y personas al borde de o en la quiebra total. México ha vuelto a ser el país que siempre ha sido, de grandes promesas y cruel realidad; de espeluznantes altibajos. (Una evidente manifestación de la psicología del irresponsable riquito nuevo.) La selección de futbol, por su lado, comienza a bajar de nivel aunque no de una manera tan dramática como la economía. Han habido algunos cambios de entrenadores y la federación, finalmente, toma una decisión que a todos nos agarra por sorpresa. Recontratan al serbio de lentes y corte de pelo anticuados y mentalidad mezquina para volverse a hacer cargo de los destinos de nuestro máximo representante en futbol y, dando tumbos y jugando peor, nos califica al mundial de Francia 98.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Contra cualquier pronóstico, y callando las voces de los más apáticos o pesimistas, el país comienza a resurgir y poco a poco se restablece la economía y experimenta un nuevo crecimiento. Empezamos a ver la luz de nuevo. Y en futbol&#8230; bueno, al poco tiempo llega Manuel Lapuente para tomar las riendas de la Selección y probarse a sí mismo que sí podía, después de haber fracasado a principios de esa década, pero de haber comprobado que era el mejor entrenador del momento al llevar a su equipo, el Necaxa, a varios campeonatos. Todos estuvimos de acuerdo en que era la decisión correcta. En el mundial de Francia se participa decorosamente (dijeron los federativos) o, mejor dicho, mediocremente (opinó Juan Pueblo) y sentimos que vamos por buen camino: seguimos creciendo en lo futbolístico también.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Ese sexenio llega a su fin. La Selección alcanza su máximo logro internacional, al ganar la Copa Confederaciones, frente a Brasil, en el mismo estadio Azteca, donde siempre hemos sido imbatibles. Se preparan las nuevas elecciones presidenciales y los vientos de cambio se sienten por doquier. Ya nadie quiere “más de lo mismo” y en las urnas lo demuestra. Lo más importante, y el máximo reconocimiento zedillista, es el haber aceptado el inobjetable triunfo de la oposición. La prensa, los intelectuales, los cafeteros, los estudiantes, las amas de casa, los campesinos, los villamelones, cualquier sector de la sociedad ve con gran beneplácito el cambio de poderes. (A excepción de los mismos priístas, obviamente, así como de los perredistas y de algunos grupos de la obsoleta izquierda radical.) El panorama se antoja por demás halagador.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Y también en futbol hay cambios significativos. Manuel Lapuente renuncia, o es obligado a hacerlo, y el candidato idóneo para dirigir la Selección nacional es Enrique Meza; la sociedad lo pide a gritos luego de sus magníficas actuaciones con su equipo Toluca. El día que lo anuncian públicamente, la prensa, los intelectuales, los cafeteros, los estudiantes, las amas de casa, los campesinos y los villamelones están totalmente de acuerdo. Es la mejor decisión que se ha tomado. El país tiene un presidente de otro partido y la Selección un estratega triunfador. Vamos por excelente camino.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">El Presidente Fox anuncia un gabinete escogido por los <em>headhunters</em>, Enrique Meza integra a la selección a sus jugadores harto conocidos, dígase del Toluca o del mediocre Atlante. Siempre es bueno rodearse de gente de confianza. Seguimos por buen camino.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">El año avanza y los resultados en futbol no han sido los esperados. “Falta tiempo”, dicen todos. En la vida política los resultados tampoco son los esperados. Se empieza a sentir un clima de duda. El presidente anuncia una fuerte reestructuración económica; todo mundo pega el grito en el cielo: ¡no queremos más impuestos! En futbol vamos de mal en peor, se va agotando la paciencia. ¿Acaso nos habremos equivocado? El Presidente ha resultado ser un fantasioso fanfarrón y el entrenador también. Son dos quijotes que todo lo ven muy bien y el futuro aun mejor. Sin embargo, el Presidente ya no es el dictador de antaño; tiene que sortear sus decisiones a través de las cámaras. Pero el entrenador sigue siendo el pelele de la Femexfut, la cual, es de conocimiento público, es una oligarquía infranqueable.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">El ambiente se torna insoportable. La Selección participa en la Copa Confederaciones como campeón defensor y hace el ridículo. Regresa al estadio Azteca para enfrentarse a un equipo centroamericano, tercermundista, al que se le va a golear, pero cae 2 contra 1 ante la ira generalizada. Por vez primera perdemos en el estadio donde siempre habíamos sido imbatibles. Todos piden la renuncia de Meza, como también calladamente desean la de Fox o, por lo menos, que cumpla sus promesas de campaña. El día que se detectan unas tranzas absurdas por las compras de unas toallas a exorbitantes precios para Los Pinos, la Selección cae en Honduras y Meza es finalmente cesado. Si en futbol empiezan a rodar algunas cabezas, en el gobierno ¿cuándo?</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Al menos, en las civilizaciones antiguas, los contendientes en las gestas luchaban por su vida; sabían que de perder irían al patíbulo. Gracias a la manera como se maneja la economía actual, y los altos precios de los jugadores, los seleccionados nacionales tienen la certeza de que seguirán tal cual, al cabo sus vidas (economía) no peligran. Cae el entrenador, mientras que ellos –jugadores y directivos– continúan siendo los divos, al igual que el Presidente y muchos de sus colaboradores con todos sus desplantes e insensateces. Y ni hablar de los inconmensurables sueldos que todos reciben y poco devengan&#8230;</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">En resumen, la economía, la política y el deporte, entre otros, son manifestaciones de la sociedad misma. Por lo tanto, podemos observar algunos aspectos que se manifiestan, en mayor o menor medida, en todas las áreas de la sociedad mexicana. Por ejemplo, nos es difícil trabajar en equipo, razón por la cual la grilla se convierte en la primordial actividad, tanto para atacar como para defenderse e, incluso, como uno de los mejores pasatiempos. No aceptamos tan fácilmente nuestros errores y responsabilidades; a lo mucho nos hacemos corresponsables e involucramos al resto de la sociedad. Nuestra disciplina, comparada a la de los países desarrollados –los “triunfadores”–, es bastante pobre y desorganizada; lo que se manifiesta en nuestra ancestral costumbre por transgredir las reglas y las leyes, por más insignificantes e insulsas que sean. Los líderes, llámense presidentes, secretarios, directores, gerentes, entrenadores, padres de familia, etc. no tienen, en su mayoría, la capacidad de aceptar que cuando su empresa –ya sea gobierno, industria, comercio, cámara, federación, equipo, hogar, etc.– no funciona bien, los responsables principales son ellos mismos, y suelen echarle la culpa a sus subordinados, a la sociedad, a la suerte, al mundo o al tonto que se deje. Así de sencillo, porque “el jefe nunca se equivoca”.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">Entonces, se prefiere trabajar con un estilo primordial de jerarquías en casi todos los ámbitos del país, porque es más fácil seguir órdenes que compartir responsabilidades. El equipo nunca se quema, es el jefe quien lo hace. Con ello vemos que nos falta el sentido de jalar parejo, en equipo, y compartir por igual la responsabilidad de los fracasos, tal y como lo hacemos con los triunfos. Los deportistas y los gobernantes deberían pensar en no destacar como estrellas individuales, sino que necesitan apoyarse mutuamente en planeación, implementación y evaluación de su <em>performance</em>.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="color: #0000ff">A pesar de que México vive en la cíclica y recurrente zozobra, seguimos manteniendo la esperanza de que todo se vaya a componer y vaya a ser mejor. Finalmente, la esperanza es lo último que se pierde y soñar no cuesta nada, y menos a los mexicanos. Y, ¿por qué no? pronto perteneceremos al primer mundo y llegaremos a la final de la Copa del Mundo.</span></p>
<p class="MsoNormal">
<p class="MsoNormal" style="text-align: center">- &#8211; - &#8211; - -</p>
<p class="MsoNormal" style="line-height: 128%"><strong><span style="line-height: 128%;color: green">Este texto fue publicado en &#8220;El Norte&#8221; de Monterrey, el domingo 1º de julio de 2001</span></strong></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-TRAD"> </span></p>
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		<title>Eclipse olímpico</title>
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		<pubDate>Wed, 16 Jul 2008 19:23:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Homero Adame</dc:creator>
				<category><![CDATA[Esoterismo]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Eclipses agosto 2008]]></category>
		<category><![CDATA[Ensayo sociológico de Homero Adame]]></category>
		<category><![CDATA[Juegos Olímpicos de Pekín]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><strong>Algo para especular</strong></p>
<p style="text-align: justify">Agosto será un mes relativamente singular, pues habrá dos lunas nuevas el 1° y el 30 (desconozco cómo se le llame a este fenómeno &#8211; cuando hay dos lunas llenas en un mes se llama <em>Blue moon</em>, en inglés, fenómeno también poco frecuente, de ahí la frase: <em>Once in a blue moon</em>, o &#8220;muy de vez en cuando&#8221;, siendo ésta una traducción rápida y coloquial).</p>
<p style="text-align: justify">También habrá dos eclipses: uno total de sol, el día 1°, visible en China y en otras regiones de Asia y uno parcial de luna, el día 16 (de las 20:35 a las 23:44), visible en México y en otras partes del mundo.</p>
<p><span id="more-1528"></span></p>
<p style="text-align: justify">A un mes del eclipse parcial de luna, ya en plenas Olimpiadas, se podrían especular muchas cosas, como por ejemplo, &#8220;Olimpiadas eclipsadas&#8221;, aunque no necesariamente por el eclipse, sino por otras cosas que puedan suceder.</p>
<p style="text-align: justify">Ya que últimamente se ha abordado el tema de polémicas olímpicas, abro éste para interpretaciones de cualquier índole.</p>
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