¡FELIIICIIIDDDAAAAADDDDEEEEEEESSSSSSSSS!
Según yo, todo lo que aprende uno, tanto en la escuela como en la vida, enriquece el espíritu, pero francamente no creo que haya espíritu rico que pueda ser PLENO si no puede compartir sus conocimientos y sus experiencias.
Por muy “burro” que seas en la escuela, siempre habrá algo que “se te pegue”… desde un tema que de repente, quién sabe por qué, te llamó la atención, hasta un acontecimiento, negativo o positivo, que te haya tocado vivir, ya sea con un maestro o tal vez con algún compañero.
Y fuera de las aulas ¡ni se diga! La vida te da todos los días la oportunidad de aprender, de lo bueno, de lo malo, y de lo pésimo. Y lo quieras ver o no, esas experiencias van conformando tu espíritu… … y a él ¿para qué le sirve llenarse de riquezas, si éstas no producen “ganancias”?
Mi pensamiento, en fin, es que todos los seres humanos, que andamos mezclados por el mundo para echarnos la mano, tenemos, entre muchas otras, la obligación de compartir toda esa riqueza que acumulamos a través de los años, para que otros se enriquezcan con nuestros aciertos, nuestros errores, nuestra cultura, nuestras penas, nuestras inquietudes y ¿por qué no? hasta con nuestras más grandes locuras.
Pues bien, Luigi, el hermanito menor por muchos años –hasta que lo desbancaron otros dos, mucho menores- siempre fue el rebelde, el loco y el soñador de la familia. No sé si éstos eran sus defectos o no, pero sí sé, con toda certeza, que a través del tiempo se convirtieron en sus más grandes cualidades. Lo REBELDE lo llevó a negarse rotundamente a morir cuando los médicos le dijeron que, casi casi, tenía la obligación de hacerlo, porque nadie en sus condiciones de salud –o de NO salud- podía andar por ahí, vivito y coleando. Entonces él se sometió a la más férrea disciplina que he conocido, y les tapó la boca a los doctores y también al cáncer. Lo LOCO le hizo emprender una carrera de actor con la que muchos descubrimos en él un TALENTAZO que no imaginábamos que poseía. Y lo SOÑADOR lo ha llevado a lograr cosas -muchas, muchísimas- en las que nadie creía, pero él, sí, y las creyó con tanta fe, que quienes lo rodeamos hemos tenido que decir: “¡No contaba con su astucia!”
Y uno de esos sueños, de ésos “inalcanzables”, fue crear XPRESANDOTE, únicamente porque tenía un arsenal de experiencias qué compartir y otro tanto, que deseaba recibir.
Ya él mismo ha comentado cómo este sitio fue creciendo, con unos cuantos participantes al principio, y con una enorme lista de XPRESADORES que se han ido agregando, no precisamente poco a poco, sino a pasos agigantados… como lo merece.
Sin duda, hay que darle un lugar muy especial –medalla de oro- a GER, quien, entregado como nadie, creo que ni dormido ni despierto deja de pensar en XPRESANDOTE, ya sea para escribir, con su cuaderno siempre en mano, más de un centenar de “posts”, o para comentar a todos, pero de verdad a TODOS, los que se toman el tiempo y la libertad para XPRESARSE. Y fue LUIGI quien supo contagiarlo con su sueño. Por eso han formado una mancuerna de diamantes.
Entonces, en el transcurso de este año, he podido ver cómo este sitio se ha ido convirtiendo en un lugar lleno de información, de opiniones, de enseñanzas, de análisis, de vivencias, de recuerdos, de unión en la distancia, de literatura, de consejos, de talento, de compañía, de alivio, de reproches, de felicitaciones, de agradecimientos, y hasta de una que otra “pedrada”, pero siempre, a fin de cuentas, con libertad y con respeto.
Y por todo eso, he visto también, cómo el “hermanito”, el menor por muchos años, el rebelde, el loco, el soñador, ha ido cristalizando uno a uno, sus anhelos, y se ha ido convirtiendo en EL MAESTRO, ese espíritu millonario en experiencias, en riquezas invaluables que le concedió la vida, y que anhela compartir, para enriquecer a otros, porque para eso las adquirió, para llenarnos de luz a todos los que tenemos la suerte de caminar con él por este mundo.
¡Que viva Luigi! ¡Que vivan todos los autores y los comentaristas que aquí participan! ¡Que viva XPRESANDOTE! ¡Y que “viva” el sitio muuuuuuuuuchos años más!