Me gusta hablar de Él…
Sí, Él fue el origen de mi firmamento…y nada podrá alejarme de su recuerdo, ni tan siquiera el tiempo.
Era la calma de un lago cuando nuestros corazones se agitaban y de sus palabras nacían los más tiernos poemas que yo haya podido escuchar jamás. Esas palabras tomaron forma nada más salir de sus labios…y brillaron como estrellas a través de mis siglos.


