Papa cumple 76…entra a su cuarto cuarto de siglo en plenitud de madurez, salud y agudeza mental; lleno de sabiduria, inteligencia, sensibilidad y entusiasmo para brincar los siguientes 25 ahora que “el mar se le hace chiquito para echarse un buche de agua” y que “se puede comer el mundo a puños”. Ahora ya no hay “ingratos malagradecidos que despues de que les di de comer todavia se me ponen al brinco”, porque tiene “los pelos del gato en la mano” y ya nadie le busca “tres pies al gato sabiendo que tiene cuatro”.
Sus simpaticos dichos ahora han ido cambiando poco a poco por frases mucho mas profundas y bellas, como :”las semillas que sembre” y “No he Vivido en Vano”, aunque el “que la cancion” lo siga teniendo a flor de labios.
Pero ademas de frases, consejos y simpatia, Papa siempre ha sido sonido. Desde el tintineo de sus llaves antes de abrir la puerta cuando llegaba por las noches, o el latido de su corazon cuando nos cargaba dormidos de regreso a casa despues de un agotador domingo familiar. Y su voz profunda que yo escuchaba pegado a su pecho cuando me cargo desesperado y salio corriendo a buscar un Taxi cuando me estaba muriendo.
Y su risa, su hermosa risa abierta, potente y franca que suena mas melodica cuando el chiste lo conto el mismo. Esa risa que muestra en forma evidente cuando esta contento.
Pero lo que mas recuerdo son sus “tarareos”. En cualquier momento o situacion y hasta de manera inconciente, el buen humor lo hacia “cantar” de una forma simpatiquisima, con algunas partes de la letra de la cancion, pero principalmente con sonidos, con “bom, bom,bom”, “tu, ru ru” y hasta chuntatas, como una orquesta y en estereo.
Y siempre ha sido amante de la musica y siempre puso musica en nuestras vidas. Desde los Panchos y los hermanos Martinez Gil o su sentida interpretacion de “Chacha, mi Chacha Linda” que soltaba a todo pulmon mientras se bañaba, hasta la “Paloma Blanca” a la que el le incluia el sentimiento y los gorgoritos campiranos.
Nos enseño tambien sus gustos mas serios cuando ponia a Chopin o Beethoven y se emocionaba dirigiendo la orquesta completa mientras escuchaba a Vivaldi.
La musica clasica no solo le gusta…la siente y le emociona. Cuando le empece a mostrar mis composiciones, se entusiasmaba tanto que no escuchaba nada, desesperado porque se la copiara a un CD, y hacia sus “Guau” y “Ouuuu” que eran para mi el mejor premio, como un gran aplauso del publico en una noche de concierto en Bellas Artes.
Y ese amor por la musica, se contagia…y se hereda.
Y pensando en todo eso, hoy le tengo un regalo. Mas de dos años haciendolo, 17 meses grabando, 8 meses regrabando y corrigiendo y regrabando y corrigiendo y editando y mezclando y regrabando y corrigiendo. Cuatro movimientos, casi 40 minutos, 46 instrumentos en 128 pistas. Cuatro sintetizadores, dos mezcladoras, 8 programas de edicion y muchas, muchas horas de pensar en el, en su forma de ser, en sus sonidos, en sus gustos, en sus sueños, en sus alegrias, sus tristezas y en su vida.
Esa ya larga vida que seguramente ha sido plena y emotiva y que despues de los primeros 25 en un “allegro con Moto”, pasaron a los segundos 25 con “allegro con Brio” y los terceros a un “Andante” y ahora entra a un “Sherzo” mas sosegado, con un compas mas lento, mas sentimental, mas melodico…
Este es un concierto para piano y orquesta en 4 movimientos con un motivo central melodico totalmente impregnado del sonido musical de Mexico, la tierra que le vio nacer y a la que el esta tan arraigado. Lleva tambien muchos motivos armonicos clasicos, a veces “Beethovenianos”, “Mozartianos”, Vivaldianos” y claro, no podian faltar, los “Chopinianos” que tanto le gustan.
Lo que van a escuchar durante los proximos 12, 9, 6 y 12 minutos es Papa. Asi lo veo, asi me suena y asi lo siento.
Este es el Concierto para mi Padre…y esto es lo que me inspira.
TE AMO, Papa…Feliz Cumpleaños.


