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¿Por qué buscamos agradarle a los demás?

¿Por qué buscamos agradarles a los demás?

Interesante pregunta para un buen comienzo en el conocimiento de nuestra psicología como seres humanos.

Primero que nada, cabe dar respuesta a algunas preguntas para reflexionar antes de ir al tema en sí. Seguir Leyendo »

Feliz Cumpleaños Roby3

Creo que él primer recuerdo que tengo de él, es de un día en que me tomaba de la mano y por cada paso que daba, yo tenía que correr 2 para poder alcanzarlo. Iba cantando “Cuando calienta el sol”, (aquella canción que cantaban los hermanos Rigual y que luego, años después también grabó Luis Miguel) y yo lo miraba hacia arriba y lo veía grande, muy grande… enorme. Era mi héroe y yo pensaba: “cuando sea grande, quiero ser como él”.

Se había quedado solo y a cargo de 4 hijos. Parecía que el mundo le había dado la espalda pero el era fuerte, muy fuerte y no se rendía ante nada. Tenía un objetivo: Mantener a sus hijos juntos y sacarlos adelante.

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Del otro lado del muro.

Hola que tal.

Dentro de las actividades Universitarias de mi Hijo Gustavo, en la materia de Sociologia le  pidieron un trabajo en el que hable sobre alguna sitiuación de soledad y lo xpreso por medio de un cortometraje.

mi-pintura

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Cancionero De Pepe Crow (Letra “A”)

EL ADIOS   (Tango Argentino)

Este hermoso tango-cancion fue interpretada en 1937 por Ignacio Corsini. La grabacion que me impacto fue la version que hizo Gina Maria Hidalgo, una de las mejores voces femeninas que yo he escuchado. Desafortunadamente se nos marcho victima de cancer.
Actualmente la interpreta muy bien otra voz talentosa.. la de Gabriela Anahi Crowe…

Letra de Virgilio San Clemente
Musica de Maruja Pacheco Huergo

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¡QUE ALGUIEN ME EXPLIQUEEEEEE!

Hace tiempo, para cumplir una tarea, tuve que investigar las costumbres para casarse en diferentes culturas. Yo no sabía, hasta entonces, por ejemplo, que los Harems cuentan sólo con un cierto número de esposas -muy distinto a lo que yo pensaba- porque el límite es cuántas esposas ese hombre puede realmente mantener, con todo y sus respectivos hijos; es decir, que mientras más esposas, más grande es la fortuna del esposo.
También supe de las culturas que aún ahora siguen practicando la costumbre de “arreglar” los matrimonios de los hijos, aún desde que nacen. Juro que no soy taaaaan ignorante, pero esta situación se me hacía más bien de cuento de hadas que de la vida real. Y creo que no es solamente cuestión de países, sino también de religiones, de clases sociales, de épocas, y hasta de pueblos específicos.
En alguna ocasión vi un video sobre una isla del  Pacífico, en donde el prospecto de yerno pagó a su suegro una dote de muchas ovejas, muchos caballos y muchas vacas. Cuando la boda se iba a realizar, las señoras vecinas se morían de envidia, porque de jóvenes,  sus maridos no habían “pagado” por ellas más que DOS o TRES vacas. Ese muchacho estaba poniendo el mal ejemplo, y a partir de entonces todas las muchachas iban a resultar mucho más caras. ¡Y esa historia no era de épocas ancestrales!
Mis propios abuelos tuvieron también su historia. El abandonó el pueblo para irse a la gran ciudad para trabajar muy duro, ganar mucho dinero, y poder regresar al pueblo para tener derecho a casarse y llevarse a mi abuela para vivir a su lado hasta que la muerte los separara. Y aquellas mujeres como mi abuela hacían lo mismo que ella… respetaban al marido y permanecían a su lado a pesar de cualquier pesar.
Recuerdo ahora la obra “El Violinista en el Tejado”. Hay una canción que el marido le canta a su esposa, preguntándole: “¿Me amas?” y ella le va contestando cosas como:’He vivido contigo 25 años… te he cuidado al estar enfermo… tenemos varios hijos…te preparo la comida… y te lavo la ropa…y…y…y…” Las respuestas se intercalaban con la insistente pregunta de él: “Ya lo sé, pero… ¿me amas?…” Y no recuerdo que ella le haya dicho finalmente un “Sí te amo”, pero sí me quedó claro que ella ahí estaba, a su lado, y así seguiría hasta el final de la vida.
Ahora, en pleno siglo XXI, las cosas han cambiado tanto, que tengo amigos y parientes que encontraron a su medias naranjas, ni más ni menos que ¡en Internet!… y pasan los años, y ahí van, de la mano por la vida… ojalá que hasta siempre.
Sin embargo, en este mismo siglo XXI, conozco montones y montones y montones de divorciados, y también de “separados”.Y ninguno, absolutamente ninguno de ellos, es alguien por quien hayan “pagado” unas cuantas vacas, ni sus matrimonios fueron arreglados por razones de “sangre real”, ni por motivos de “salvación de fortunas”.
Por eso me pregunto cómo le hacían esas parejas “de antes” para acoplarse a vivir con un auténtico desconocido. Yo misma no me puedo imaginar siquiera viviendo con alguien a quien ni amo ni conozco, ni aunque hubiera “pagado” por mí todo un ganado completo.
¿Qué será lo que ha cambiado tanto? ¿La sumisión de las mujeres se volvió tan revolucionariamente feminista que las convirtió en enemigas de los hombres? ¿La libertad de los hombres solteros es tan altamente apreciada que los casados prefieren recuperarla al precio que sea? ¿Los niños “de antes” necesitaban un papá y una mamá, pero los de ahora ya son electrónicos o tal vez, cibernéticos?
La mayoría de las parejas que conozco se han casado por AMOR y se han separado por un DESAMOR que, como decían las abuelitas… “!Que Dios guarde la hora!”
He asistido a bodas en las que parece que los novios “flotaran” en un mundo color de rosa… y después he tenido que prestar mis hombros, tanto a ellos como a ellas, para que la cabeza y el corazón no se les hundan en los charcos de lágrimas que van formando. Y a veces lloran por su enorme soledad, pero otras, por un ODIO que da miedo, contra quien ahora es su contrincante, y antes era su “perfecta mitad”.
¿Qué pasa entonces con el amor? ¿Surge a primera vista y se acaba a segunda vista? ¿O será que si se muere, es porque realmente nunca vivió?
Como dice el personaje de Eugenio Derbez… ¡Que alguien me explique!… ¡Que alguien me expliqueeeeeee!!!!!!!”

Jesucristo-Un gran amigo de las mujeres.Una historia diferente

Yo le conocí…

Está en mi conciencia y sé que no fue un sueño.

Caminó por esta tierra hace 2000 años y no había nada más bello, ni “los lirios” del campo que tanto le gustaba acariciar.

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CARTA DE DISNEY A LOS JOVENES

 

Recibirán la fuerza del Espíritu  Santo y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, Samaria y hasta los confines de la Tierra.

Act. 1, 8

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A mis Maestros.

 

  manzanikas a que molan?

Cuando yo dejé la escuela,

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Otro dia mas Sin ti Esther

Si no estuvieses conmigo, mi vida continuaría sucediendo por inercia, por costumbre, ineluctable sucesión de lunes y domingos, de miércoles desaparecidos, saqueada de enigmas, sin colores, sin lienzos, sin trazos, sin contrastes, sin matices, pero sí… sí estás conmigo. No sé por dónde pero llegaste, no sé desde cuando pero venías, Te amo, ahora lo sé con la contundencia de mis manos, que tienen la caricia exacta para ti, está lejana tu boca, está cercano tu nombre que me bebe los labios y me adivina los besos, tu boca es el verbo, tu nombre es el código, eres mi refugio, mi atemporal destino.
Sí, eres toda mi soledad pero no estoy solo, eres mi otra sonrisa, hembra de sales polares, retomo el futuro prometido, el nuestro, como el páramo que espera, la tierra húmeda, ahí donde bebo tus cabellos a bocanadas rítmicas, en voz baja y en susurros, donde hay un perfume, aquel lugar donde te hallo y me hallas, donde aspiro la esencia de un mar lejano, y me refugio sigiloso, hiperbólico en tu útero.

Vuelvo a decir Te amo con la fuerza de un cosmos que nos mira, no eres un axioma, todo de ti es misterio, y yo amo los misterios, me atraes a tus ojos, me asomo a tus pupilas como un niño, me asombro, traigo las palabras de amor enroscadas en los labios, para decirlas como en un beso de arcilla sobre tu costado que sangra luz cuando te veo dormida, y me miras con esos ojos que no mienten, con esa mirada que quiero heredar a mis huesos, hay un Dios que asoma en la rendija del cielo, a ver si aún se escriben cartas de amor los amantes, si aún ven un milagro en cada cenit áureo… espía las luces de las ciudades, estrellas de neón, escaparates de lo efímero, no quiero que la noche nos desdeñe, ni que este invierno nos enseñe a llorar, tampoco quiero que el olvido y el conjuro se amen en esta distancia que acortamos con los dedos. Y nos separen, no, no quiero ni escribirlo, no volveré a pensarlo.

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Angeles de un Ala

Victoria alada de Samotracia

 

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