21/Nov/07- “hay mucho petróleo en el Golfo de México, pero quizá este muy lejos de la capacidad de PEMEX para explotarlo”Alan Greenspan.-Junio 2007 Las tendencias de los mercados respecto a los precios del barril de petróleo crudo en los últimos años, a permanecido a la alza; por lo tanto, es un factor de gran preocupación para la mayoría de los analistas económicos, ya que es el reflejo, en la mayoría de los casos, de una baja en la producción, una disminución de reservas de los grandes consumidores o de condiciones extraordinarias, que requieren un mayor consumo de combustible. En nuestro país, recientemente surgieron declaraciones encontradas por parte del Gobierno Federal, en cuanto a las reservas probadas con que contamos, unas hacían referencia a 10 años solamente y en otro caso, la Secretaría de Energía se refiere a que se cuenta con reservas de un periodo aproximado de 50 años, en el que no se tendría ningún problema. Tanto por la condición geológica en que nos encontramos y la de riqueza en minerales en nuestro subsuelo, debemos pensar que las reservas de petróleo, si bien no son infinitas, son suficientes para no alarmarnos, y de que se contara con este importante energético, por un periodo mas prolongado. Este último comentario, si bien suena optimista, pretende situar una realidad desde el punto de vista de una riqueza natural, de la cual nos ha dado cuenta nuestra historia y las investigaciones en esta materia, así como: estudios geológicos, paleontológicos y los relacionados con las reservas de nuestros recursos. Sin embargo, el que se cuente con reservas importantes no es garantía de que en el futuro podamos disponer de ellas; es cierto que hoy en día nos enfrentamos a serios problemas por no contar con la tecnología para la extracción y producción de hidrocarburos, somos un país importador de gasolinas y otros combustibles. Esto nos sitúa en una gran desventaja como una nación consumidora, estamos pagando costos muy altos para la importación de gasolinas, aunado a que seguimos arrendando maquinaria y equipos para la explotación, sobre todo en plataformas marinas, este es otro reto que no hemos podido superar. Históricamente, México es un país que sus reservas van a la baja, de acuerdo con la publicación de la revista “El Mundo del Petróleo” (tomo 24 de octubre–noviembre). Un ejemplo: en 1998 nuestras reservas eran de 57 mil 700 millones de barriles y en el cierre del 2006 cayó a 45 mil 400 millones, lo que represento un descenso del 21.4%; entre otras razones, por la declinación de la reservas de Canrarell, explotación que se encuentra entre las importantes en el país, incluyendo los activos de Ku-maloob-zaap, Antonio J Bermúdez y Jujo Tecominoacan.Por lo tanto, el hecho de que tengamos precios del barril de petróleo en los límites de los 100 dólares representa grandes riesgos, ya que un precio a estos niveles significa dificultades para la empresa PEMEX, sobre todo porque no es una empresa que tenga resueltos los principales problemas para ser eficiente, ni tampoco se garantiza el excedente en el precio de barril (que resulta del presupuestado por el Gobierno Federal), el cual se canalice a proyectos de inversión que coadyuven a resolver los graves problemas de la paraestatal. Seguiremos esperando la Reforma Energética, no porque sea una solución a todos los problemas que viene arrastrando la paraestatal, pero sí tendrán que actualizar la normatividad y permitir marcar las reglas de participación del capital privado, con tal claridad se debe plantear el no comprometer la soberanía. Existen claros ejemplos de inversiones privadas en otros países (Petrobrás–Brasil), que les han permitido trabajar con éxito. El postergar los acuerdos en materia de energía que requiere el país, así como los cambios del funcionamiento de PEMEX, de no aplicarse, tendrían efectos irreversibles para el futuro de los mexicanos. Rodolfo Agustín Ramos Arizpehttp://xpresandote.com/author/agustin_ramos