Hablar de Semana Santa es pensar en vacaciones, paseos y viajes lejos de nuestro entorno. Bien sabemos que las opciones para esas fechas son muy variadas, desde una playa de lujo, hasta un camping en cualquier sierra, río o lago. Ahora bien, si pensamos en folclor lo primero que evocamos son las festividades y sus consabidas crucifixiones en Iztapalapa o, mejor aun, los muchos artículos que hemos leído aquí en México Desconocido a lo largo de los años y a lo ancho de la geografía nacional, los cuales nos han permitido recorrer toda índole de regiones y sus tradicionales fiestas, como las chamulas o las tarahumaras, por citar dos ejemplos. Para viajar en esta semana lo único que se necesita son ganas (y algo de dinero, también).
En México, vivamos donde vivamos, todo se nos hace lejos, o casi. Si revisamos los mapas y estudiamos las distancias, lo normal es calcular, como mínimo, tres horas de carretera, y como máximo… No hay lugar cerca, de acuerdo, mas el corazón del país, por encontrarse en el “centro”, es donde casi todo mundo puede converger. ¿Qué les parece unas vacaciones de Semana Santa por allá, alrededor de la capital potosina?

