CHAPTER 25: LA LLEGADA DE LA SEÑORA MC COY Un año había pasado desde que Isabella se despidió de Andrew. Un año en el que ninguno de sus conocidos supo nada de ella, excepto John, el cual si sabía donde ella estaba. Andrew por su parte se arrepintió de lo que había hecho inmediatamente la vio cruzar la puerta del vivero. El la amaba y no sabía porque la había tratado de esa forma cuando ella solo quería ayudarlo. Jack, fue la única persona de la cual Isabella se despidió ya que se lo encontró cuando se iba. **FLASH BACK** Era tarde pero eso a Isabella no le importaba. Lo único que quería era alejarse lo más rápido posible de ese pueblo. Caminaba apresurada por sus calles cuando se encontró a Jack. Este se detuvo de golpe al verla en ese estado y sin importarle lo que dijera la gente se acercó a ella y la abrazó. Esta se aferró a el como un naufrago a la orilla y el supo que lo que le había pasado la había destrozado. La guió hacia su casa y allí comenzaron a hablar. -¿Qué te pasa Isabella? ¿Por qué estas así?-Me engañaron, Jack. Jugaron conmigo de la forma más vil y cruel que te puedas imaginar- dijo ella llorando-¿Quién fue capaz de hacerte eso?-Andrew-¿Pero que te hizo?-Yo me entregue a el pensando que me amaba y ¿sabes lo que me dijo?, que yo fui solo un desliz. -Pero bella, ustedes son hermanos ¿Cómo pudiste hacer eso?-Nosotros no somos hermanos. ¿Crees que si él lo fuera yo lo hubiese hecho? -Pero…-Hace unos días que lo descubrí mientras revisaba su expediente medico. Yo no quería venir porque estaba segura de que el ya me había olvidado pero John me convenció de que viniese solo a visitar a mi madre. El quería que yo lo aclarase todo pero yo no. No quería hacer sufrir a mi madre y mucho menos quería que Andrew se enterase de que el no es un McKenzie… Te aseguro que yo no tenia planeado tener ningún tipo de acercamiento con el. Yo ni siquiera quería verlo…- dijo ella llorando otra vez-Ya, Bella, no llores- dijo el acariciando su cabeza con ternura-Jack, yo se que este no es un buen momento para hacerlo pero no quiero irme de aquí sin decírtelo- dijo ella mirándolo a los ojos- Yo si me quería casar contigo. Nada de lo que dijo Amanda era cierto. -Ya bella, no te preocupes por eso. Yo ya lo olvide- dijo el abrazándola de nuevo.-¿O sea que ya no estas enojado conmigo?-No, no lo estoy y nunca lo estuve. Solo estaba algo dolido-Lo suficiente como para no querer casarte conmigo- dijo ella sonriendo-No seas boba…. Dime bella, ¿Qué vas a hacer ahora?-Me voy a ir del pueblo y no pienso volver-Eso no. Si no vienes a mi boda puedes ir olvidándote de mí.-Está bien. Prometo venir a tu boda. Después de eso, Jack la acompaño a la estación de trenes y se quedó ahí hasta que el tren que ella tomó desapareció de su vista. **END OF FLASH BACK** Andrew, por su parte, se había reconciliado con Jack hacía mucho tiempo pero ese todavía no olvidaba lo que le había hecho a Isabella. Elizabeth, como buena amiga, siempre estaba al lado de Andrew apoyándolo en todo momento ya que ella sabia que el no estaba muy bien desde la partida de Isabella. -Hola Andrew- dijo Elizabeth sentándose a su lado-Hola Eli, ¿Cómo estas?-Nerviosa, ansiosa…. ¿Cómo quieres que este?-Se me olvidaba que te casas pasado mañana- dijo el sonriendo- Y dime, ¿ya tienes todo listo?-Solo me falta que mi madrina me confirme-¿Y el padrino?-El no tiene que confirmar nada. No puede decirme que no porque lo mato-¿Y quien es ese pobre hombre?- dijo el riendo-Pues tu, quien mas va a ser. Y acertaste, eres un pobre hombre. Desde que Isabella desapareció no eres el mismo.-No quiero hablar de eso. No es un buen momento…-¿Y cuando será un buen momento? ¿Cuándo seas un viejito incapaz de articular palabra? No Andrew, hablaremos ahora-No te metas en esto, Eli-Claro que me meto, Andrew. Yo he estado contigo cada día desde que me mude a este pueblo y no te he visto feliz ni un solo momento. Yo sabía que la causante de todo tu sufrimiento era Isabella pero no dije nada porque estaba esperando que tú lo hicieras. Cuando por fin lo hiciste ya era demasiado tarde para intervenir…-Por eso no te lo dije, porque no quería que intervinieras-No lo hiciste porque eres un tonto que no ve más allá de sus narices. Tú amas a esa mujer y la dejaste ir por una tontería. Ella siempre te demostró su amor incluso cuando creía que eran hermanos. Se alejó de su familia y amigos solo por ti ¿y tu como le pagas? Clavándole un puñal por la espalda-¿Qué querías que hiciera? -Nada- dijo ella bajando la voz, decepcionada al ver que Andrew no entraba en razón- Ruégale a Dios que ella no se haya olvidado de ti y que si la ves algún día, ella te pueda perdonar- dijo Elizabeth poniéndose de pie y alejándose de allí. Andrew no necesitaba que ella le dijera eso porque desde que Isabella se fue eso había sido lo que mas lo había atormentado; que ella se olvidara de el, que no lo quisiera mas pero en esos momentos algo llamaba mas su atención y era saber quien iba a ser la madrina. No podía ser Isabella porque Elizabeth no tenía ningún tipo de contacto con ella, ni siquiera su madre sabia donde estaba o porque había desaparecido. Entonces, ¿Quién era esa misteriosa mujer? El día de la boda llegó trayendo consigo más movimiento del acostumbrado en ese pueblo. Todos los invitados estaban en sus lugares esperando que la misa diera comienzo cuando Andrew se percató de que la madrina no había llegado. No pudo averiguar nada ya que en ese preciso momento entraba la novia tomada del brazo de su padre y seguida por sus damas de honor. La misa concluyó sin que la madrina hiciera acto de presencia lo que tenia tristes a los novios. Al parecer a ella le daba lo mismo asistir o no a la boda de su amiga pero en la recepción si hizo acto de presencia. Era una mujer hermosa, con el pelo a la altura de los hombros y lleno de unos delicados rizos castaños. Iba vestida con un elegante vestido negro y sus ajos azules cautivaron a cuanto hombre había en el lugar. Al verla, Elizabeth fue corriendo a abrazarla arrastrando consigo a un anonadado Jack. -Que bueno que viniste- dijo Elizabeth abrazándola-No me hubiese perdido tu boda por nada del mundo-Me alegra escuchar eso- dijo ella sonriendo-¿Y tu Jack, no me saludas?-Es que soy todavía presa del asombro. Estás espectacularmente hermosa-No digas bobadas- dijo ella abrazándolo-Es la verdad. Estás irreconocible- dijo Elizabeth-¿Ya saludaste a Katherine?- dijo Jack-No. Acabo de llegar y a ustedes es a los primeros que veo-¿Y que esperas para hacerlo?- dijo Elizabeth en tono de reproche-Ya voy, ya voy- dijo ella sonriendo Andrew, que estaba en otra mesa, vio como la mujer se acercó a Katherine y como estas se abrazaban cariñosamente. Sintió una mano sobre su hombro y giró la cabeza para ver a Elizabeth mirando hacia donde estaba su madrina. -¿Por qué no vas y hablas con ella?- dijo Elizabeth calmadamente-¿Con quien?-Con Isabella- él la miró sorprendido y luego le dijo-¿Tu sabias donde ella estaba y no nos dijiste nada?-No, yo no sabia donde estaba. Solo usé un intermediario para que mi carta le llegara- dijo ella mirándolo a los ojos. El giró la cabeza y volvió a ver a las dos mujeres que conversaban tranquilamente-No puedo creer que esa sea Isabella. Está… diferente-Si, ya no es la misma de antes. Ahora es mas madura, más adulta. Antes tenía cierto aire infantil, era más niña a pesar de tener 18 años cuando la conocí. Quien diría que esa mujer que esta allá es ella-Si, quien lo diría. Ya habían pasado varias horas desde que Isabella llegó a la fiesta y se las pasó charlando con sus amigos y conocidos hasta que alguien los interrumpió.-Disculpe que la moleste, señora McCoy- dijo una mujer algo asustada y nerviosa-Dígame, Teresa- respondió Isabella sorprendiendo a todos los que estaban en la mesa-Es Cristhian, señora. Tiene mucha fiebre y no se la hemos podido bajar con nada- Isabella se puso de pie rápidamente dispuesta a salir del lugar pero su madre la detuvo-Hija, ¿que pasa? -Les explico luego. Ahora no tengo tiempo para eso- dijo ella caminando hacia la salida. Todos se había sorprendido al escuchar a Isabella responder ante el apellido McCoy. Todos, en especial Andrew, querían saber que había pasado en la vida de Isabella en ese año que estuvo desaparecida.